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Ezequiel 23:35 - La Biblia Textual 3a Edicion

Por ende, así dice Adonay YHVH: Ya que te has olvidado de mí y me has dado la espalda, ¡carga tú misma con tu lascivia y tus fornicaciones!

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Más versiones

Biblia Reina Valera 1960

Por tanto, así ha dicho Jehová el Señor: Por cuanto te has olvidado de mí, y me has echado tras tus espaldas, por eso, lleva tú también tu lujuria y tus fornicaciones.

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Biblia Nueva Traducción Viviente

»Y porque te olvidaste de mí y me diste la espalda, esto dice el Señor Soberano: tendrás que sufrir las consecuencias de toda tu lascivia y de tu prostitución».

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Biblia Católica (Latinoamericana)

Y esta es una palabra de Yavé: 'Ya que tú me olvidaste y te apartaste de mí, cargarás con el peso de tu vergüenza y de tus prostituciones'.

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Biblia Serafín de Ausejo 1975

Por eso, así dice el Señor Yahveh: 'Por haberte olvidado de mí y por haberme vuelto las espaldas, carga tú ahora con tu lascivia y tus prostituciones'.'

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Biblia Reina Valera Gómez (2023)

Por tanto, así dice el Señor Jehová: Por cuanto te has olvidado de mí, y me has echado tras tus espaldas, por eso, lleva tú también tu suciedad y tus fornicaciones.

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Biblia Traducción en Lenguaje Actual

»Como te olvidaste de mí y me diste la espalda, tendrás que sufrir las consecuencias de tu desvergüenza como prostituta. Te juro que así lo haré».

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Ezequiel 23:35
22 Referencias Cruzadas  

sino que has hecho lo malo más que todos los que te precedieron, y has ido y te has hecho otros dioses, y has fundido imágenes para provocarme a ira, y me has dado la espalda;


Aun así desobedecieron° y se rebelaron contra ti, y echaron tu Ley tras sus espaldas, y asesinaron a tus profetas que testificaban contra ellos para acercarlos a ti, e hicieron grandes abominaciones.


No sea que, harto, te niegue y diga: ¿Quién es YHVH? O que, siendo pobre, hurte, y blasfeme el nombre de mi Dios.


Pues olvidaste a Dios tu Salvador, Y no te acordaste de la Roca de tu fortaleza. Por ello, aunque siembres plantas deleitosas, E injertes vides importadas,


Ésta es tu suerte, La porción señalada por mí mismo, dice YHVH, Porque te has olvidado de mí y has confiado en la mentira.


Que dicen al leño: ¡Tú eres mi padre! Y a la piedra: ¡Tú me has dado a luz! Pues me han dado la espalda, y no la cara, Pero en el tiempo de su desgracia me dicen: ¡Levántate y sálvanos!


¿Olvida acaso la doncella° su ornamento, O la novia su ajuar? Pues mi pueblo me ha olvidado un sinnúmero de días.


Y os introduje a una tierra fértil,° Para que comierais sus frutos y delicias, Pero entrasteis y contaminasteis mi tierra Y convertisteis mi heredad en abominación.


Con los sueños que cuentan unos a otros, piensan lograr que mi pueblo olvide mi Nombre, así como sus padres olvidaron mi Nombre a causa de Baal.


¡Escuchad! Sobre los altos montes se oye el llanto suplicante de los hijos de Israel, Que han torcido su camino, Olvidados de YHVH, su Dios.


Y me dieron la espalda y no la cara, y aunque les enseñaba madrugando y sin cesar, no escucharon ni escarmentaron.


En ti se admite el soborno para derramar sangre. Prestas a usura, te lucras con ganancias mal habidas, defraudas con violencia a tu prójimo, y a mí me tienes olvidado, dice Adonay YHVH.


En cuanto a los levitas que se apartaron de mí cuando Israel se alejó de mí yéndose en pos de sus ídolos, cargarán con su iniquidad,


Mi ojo no te perdonará ni tendré misericordia: traeré tus caminos sobre ti, y te quedarás con tus abominaciones, y sabréis que Yo soy YHVH.


Pero en sus pastizales se saciaron, Y una vez repletos, se engrosó su corazón, Y se olvidaron de mí.


Porque Israel ha olvidado a su Hacedor, y edificó palacios, Judá multiplicó ciudades fortificadas; Pero Yo prenderé un fuego a sus ciudades que consumirá sus palacios.


Y hablarás a los hijos de Israel diciendo: Cualquier hombre que maldiga a su Dios, cargará su pecado,


y vuestros hijos deambularán en el desierto cuarenta años,° y ellos cargarán con vuestras fornicaciones,° hasta que vuestros cadáveres sean deshechos en el desierto.


Por el número de los días, de los cuarenta días en que explorasteis la tierra, cargaréis con vuestras iniquidades cuarenta años, un año por cada día, y conoceréis mi disgusto.


Porque los hijos de Israel no se acercarán más a la Tienda de Reunión, para que no carguen pecado por el cual mueran.


Y como no quisieron reconocer a Dios, Dios los entregó a una mente reprobada, para hacer cosas que no convienen,