Hay un cáliz en la mano de YHVH, Y el vino fermenta lleno de mixtura. Él lo derramará, y tendrá que ser sorbido hasta sus sedimentos: ¡Todos los malvados de la tierra lo beberán!
Ezequiel 23:34 - La Biblia Textual 3a Edicion Sí, tú lo apurarás hasta el fondo, y lamerás las heces, y te despedazarás tus pechos, porque Yo he hablado, dice Adonay YHVH. Más versionesBiblia Reina Valera 1960 Lo beberás, pues, y lo agotarás, y quebrarás sus tiestos; y rasgarás tus pechos, porque yo he hablado, dice Jehová el Señor. Biblia Nueva Traducción Viviente Beberás toda esa copa de terror hasta la última gota. Luego la romperás en pedazos y te golpearás el pecho en señal de angustia. ¡Yo, el Señor Soberano, he hablado! Biblia Católica (Latinoamericana) La tomarás hasta la última gota, te tragarás hasta los vidrios; yo lo he dicho, palabra de Yavé. Biblia Serafín de Ausejo 1975 Lo beberás hasta las heces; roerás hasta los cascotes, y te rasgarás los pechos'. Porque yo lo he dicho -oráculo del Señor Yahveh. Biblia Reina Valera Gómez (2023) Lo beberás, pues, y lo agotarás, y quebrarás sus tiestos; y rasgarás tus pechos; porque yo he hablado, dice el Señor Jehová. |
Hay un cáliz en la mano de YHVH, Y el vino fermenta lleno de mixtura. Él lo derramará, y tendrá que ser sorbido hasta sus sedimentos: ¡Todos los malvados de la tierra lo beberán!
¡Despiértate, despiértate, ponte en pie, oh Jerusalem! ¡Tú, que has bebido de la mano de YHVH la copa de su ardiente ira, Y apuraste hasta el fondo la copa del aturdimiento!
¿Estará firme tu corazón o serán fuertes tus manos en el día de pasar cuenta? Yo, YHVH, he hablado, y lo haré.
Y se prostituyeron en Egipto: En su juventud fornicaron. Allí se dejaron apretujar los pechos, Allí acariciaron sus pezones virginales.
Pero no dejó de fornicar con los egipcios, Que en su juventud se habían acostado con ella Acariciando sus pezones virginales y vertiendo en ella su lujuria.
En la medida en que ella se glorificó y vivió en lujuria, así tanto dadle de tormento y llanto; pues dice en su corazón: Estoy sentada como° reina, y no soy viuda, y jamás veré duelo.