Así, vio la mujer que el árbol era bueno para comer,° y que era agradable a los ojos, y que era el árbol deseado para alcanzar conocimiento. Y tomó de su fruto y comió, y dio también a su marido, que estaba con ella, y él comió.
Ezequiel 23:16 - La Biblia Textual 3a Edicion Se enamoró de ellos a primera vista, Y les envió mensajeros a Caldea. Más versionesBiblia Reina Valera 1960 se enamoró de ellos a primera vista, y les envió mensajeros a la tierra de los caldeos. Biblia Nueva Traducción Viviente Cuando ella vio esas imágenes, anheló entregarse a ellos y envió mensajeros a Babilonia para invitarlos a que la visitaran. Biblia Católica (Latinoamericana) Apenas los vio, se encendió en ella el deseo por ellos: envió mensajeros adonde ellos en Caldea. Biblia Serafín de Ausejo 1975 Apenas los vio, se enamoró locamente de ellos y les envió mensajeros a Caldea. Biblia Reina Valera Gómez (2023) al verlos se enamoró de ellos, y les envió mensajeros a la tierra de los caldeos. Biblia Traducción en Lenguaje Actual En cuanto los vio Oholibá, se enamoró de ellos. Enseguida mandó mensajeros a Babilonia |
Así, vio la mujer que el árbol era bueno para comer,° y que era agradable a los ojos, y que era el árbol deseado para alcanzar conocimiento. Y tomó de su fruto y comió, y dio también a su marido, que estaba con ella, y él comió.
Después de estas cosas, aconteció que la mujer de su señor puso sus ojos en José, y le dijo: ¡Acuéstate conmigo!
los hijos de Dios° vieron que las hijas del hombre eran hermosas,° y tomaron para sí mujeres de entre todas las que habían escogido.
Y sucedió que a la hora de la tarde, David se levantó de su lecho y se paseaba por el terrado de la casa real, y desde el terrado vio a una mujer bañándose, y la mujer era muy hermosa.
En sus días subió Nabucodonosor, rey de Babilonia, y Joacim fue su vasallo durante tres años. Luego cambió de parecer y se rebeló contra él.
No codicies en tu corazón su hermosura, Ni te dejes prender por su mirada,°
Ante Moloc° te presentabas con ungüentos, Y prodigabas tus perfumes; Despachabas lejos a tus emisarios, Y hacías que descendieran al Seol.°
Tomaste asimismo tus hermosas alhajas de oro y de plata, que Yo te había dado, y te hiciste estatuas de varones y fornicaste con ellas.
Multiplicaste tus fornicaciones desde la tierra de Canaán hasta Caldea, pero ni aun así te saciaste.
Ceñidos los lomos con talabartes y tiaras de colores en sus cabezas, Todos con aspecto de capitanes, Retrato fiel de los babilonios, naturales de Caldea.
Ardió en deseo por sus amantes, Que tienen falo de burros y eyaculan como caballos.°
pero Yo os digo que cualquiera que mira a una mujer para codiciarla, ya adulteró con ella en su corazón.
teniendo los ojos llenos de adulterio, e insaciables de pecado; seduciendo a las almas inconstantes; teniendo el corazón habituado a la codicia; hijos de maldición.