Vino a mí palabra de YHVH, diciendo:
Vino a mí palabra de Jehová, diciendo:
Entonces recibí este mensaje del Señor:
Se me dirigió esta palabra de Yavé:
Me fue dirigida la palabra de Yahveh en estos términos:
Y vino a mí la palabra de Jehová, diciendo:
Dios también me dijo:
Dentro de ella hay insidias, Y de su plaza no se apartan la arbitrariedad y el fraude.
La justicia enaltece a una nación, Pero el pecado es afrenta de los pueblos.
¡Cómo se convirtió en ramera la Ciudad Fiel! Llena estuvo de justicia, y en ella pernoctaba la equidad; Ahora, los asesinos.
¿Por qué clamas con motivo de tu herida? Incurable es tu dolor; Por la grandeza de tu iniquidad y por tus muchos pecados te he hecho esto.
Serás pasto del fuego, Y tu sangre empapará tu propia tierra, Y no habrá más memoria de ti, porque Yo, YHVH, he hablado.
Y tú, hijo de hombre, ¿no querrás juzgar tú, juzgar tú mismo a la ciudad sanguinaria? ¡Denuncia entonces todas sus abominaciones!