A causa de tu furia contra mí y por cuanto tu soberbia ha subido hasta mis oídos, pondré mi argolla° en tu nariz, y mi brida en tu hocico; y te haré volver por el camino por donde viniste.
Ezequiel 19:9 - La Biblia Textual 3a Edicion En una jaula y con grilletes lo llevaron al rey de Babilonia y lo enjaularon, Para que su rugido no fuera más oído en los montes de Israel. Más versionesBiblia Reina Valera 1960 Y lo pusieron en una jaula y lo llevaron con cadenas, y lo llevaron al rey de Babilonia; lo pusieron en las fortalezas, para que su voz no se oyese más sobre los montes de Israel. Biblia Nueva Traducción Viviente Lo arrastraron con ganchos, lo encerraron en una jaula y lo llevaron ante el rey de Babilonia. Lo mantuvieron cautivo, para que nunca más se oyera su voz en los montes de Israel. Biblia Católica (Latinoamericana) Lo pusieron encadenado en una jaula y se lo llevaron a Babilonia ( ), donde lo dejaron en cautiverio: ¡ya no se oirá más su voz por las montañas de Israel! Biblia Serafín de Ausejo 1975 Lo metieron en una jaula, con ganchos lo llevaron al rey de Babilonia; lo encerraron en la cárcel, para que no volviera a oírse su rugido en los montes de Israel'. Biblia Reina Valera Gómez (2023) Y lo pusieron en jaula con cadenas, y lo llevaron al rey de Babilonia; lo metieron en fortalezas, para que su voz no se oyese más sobre los montes de Israel. Biblia Traducción en Lenguaje Actual Le pusieron un gancho en la nariz, y se lo llevaron al rey de Babilonia. Lo encerraron en una jaula, y no volvieron a oírse sus rugidos en las montañas de Israel. |
A causa de tu furia contra mí y por cuanto tu soberbia ha subido hasta mis oídos, pondré mi argolla° en tu nariz, y mi brida en tu hocico; y te haré volver por el camino por donde viniste.
Y Faraón Necao lo encarceló en Ribla, en el territorio de Hamat, para que no reinara en Jerusalem, e impuso sobre la tierra un tributo de cien talentos de plata y uno de oro.
También llevó cautivo a Babilonia a Joaquín, y a la madre del rey, y a las mujeres del rey, y a sus eunucos, y a los nobles del país: los hizo llevar cautivos desde Jerusalem hasta Babilonia.
Contra él subió Nabucodonosor rey de Babilonia y lo ató con grillos de bronce, y lo llevó a Babilonia.
Pero tus ojos y tu corazón no están más que para tu egoísmo, Para derramar la sangre inocente, Para la opresión y para la violencia.
Hizo estragos en palacios y arrasaba ciudades; Quedó desolada la tierra y cuanto había en ella, A causa del estruendo de sus rugidos.
No fortalecisteis las débiles, ni curasteis la enferma, ni vendasteis la perniquebrada, ni volvisteis al redil la descarriada, ni buscasteis la perdida, sino que os enseñoreasteis de ellas con dureza y rigor.
Y tú, hijo de hombre, profetiza a los montes de Israel, y di: ¡Oíd la palabra de YHVH, oh montes de Israel!
Hijo de hombre, pon tu rostro hacia los montes de Israel, profetiza contra ellos, y di: