Y el sacerdote Hilcías, y Ahicam, y Acbor, y Safán y Asaías, fueron a la profetisa Hulda, mujer de Salum ben Ticva, hijo de Harhas, guardián de las vestiduras, la cual vivía en el segundo sector° de Jerusalem, y hablaron con ella.
Ezequiel 13:17 - La Biblia Textual 3a Edicion Hijo de hombre, pon tu mismo rostro contra las hijas de tu pueblo, que profetizan de su propio corazón, y profetiza contra ellas, Más versionesBiblia Reina Valera 1960 Y tú, hijo de hombre, pon tu rostro contra las hijas de tu pueblo que profetizan de su propio corazón, y profetiza contra ellas, Biblia Nueva Traducción Viviente »Ahora, hijo de hombre, denuncia a las mujeres que profetizan según su propia imaginación. Biblia Católica (Latinoamericana) Vuélvete, hijo de hombre, hacia las hijas de tu pueblo que profetizan por su cuenta; sí, profetiza contra ellas. Biblia Serafín de Ausejo 1975 'Y tú, hijo de hombre, dirígete a las hijas de tu pueblo que profetizan por su propia cuenta y profetiza contra ellas. Biblia Reina Valera Gómez (2023) Y tú, hijo de hombre, pon tu rostro contra las hijas de tu pueblo que profetizan de su propio corazón, y profetiza contra ellas, Biblia Traducción en Lenguaje Actual »Pero tú, hombre mortal, ¡enfréntate también a esas mujeres de tu pueblo que dicen hablar de parte mía! ¡Reprende a las que anuncian puras mentiras! |
Y el sacerdote Hilcías, y Ahicam, y Acbor, y Safán y Asaías, fueron a la profetisa Hulda, mujer de Salum ben Ticva, hijo de Harhas, guardián de las vestiduras, la cual vivía en el segundo sector° de Jerusalem, y hablaron con ella.
¡Acuérdate Dios mío de Tobías y de Sanbalat, conforme a aquellas, sus palabras, y de la profetisa Noadías y demás profetas que querían atemorizarme!
Cuando Adonay lave la suciedad de las hijas de Sión, Y limpie la sangre derramada dentro de Jerusalem, Con un viento justiciero, con soplo devastador,°
Hijo de hombre, profetiza contra los profetas de Israel que profetizan, y di a los que profetizan de su propio corazón: Oíd palabra de YHVH.
Hijo de hombre, pon tu rostro hacia Teman, derrama tu palabra hacia el mediodía, profetiza contra el bosque del Néguev,
Hijo de hombre, pon tu rostro hacia Jerusalem, y deja caer tu palabra contra los Santuarios, y profetiza contra la tierra de Israel,
Tómate también una sartén de hierro y ponla como vallado de hierro entre ti y la ciudad; dirige contra ella tu rostro: quedará sitiada y le apretarás el cerco. Es una señal para la casa de Israel.
Estaba también allí cierta profetisa llamada Ana, hija de Fanuel, de la tribu de Aser. Ésta, de edad muy avanzada, había vivido con su marido siete años desde su virginidad.
Pero hubo también falsos profetas entre el pueblo, como también habrá entre vosotros falsos maestros, que introducirán encubiertamente herejías destructoras, negando aun al Soberano que los adquirió, trayendo sobre sí mismos destrucción repentina.
Pero tengo contra ti, que toleras a esa mujer° Jezabel,° quien se dice profetisa, y enseña y seduce a mis siervos a fornicar y a comer de lo que se ofrece en sacrificio a los ídolos.°
En aquel tiempo juzgaba en Israel Débora, una profetisa, mujer de Lapidot.°