Y aconteció que cuando se acercó al campamento, observó el becerro y las danzas, y se encendió la ira de Moisés, y arrojando las tablas de sus manos, las rompió al pie del monte.
Deuteronomio 9:16 - La Biblia Textual 3a Edicion Miré, y he aquí, habíais pecado contra YHVH vuestro Dios: os habíais hecho un becerro de fundición. ¡Pronto os apartasteis del camino que YHVH os había ordenado! Más versionesBiblia Reina Valera 1960 Y miré, y he aquí habíais pecado contra Jehová vuestro Dios; os habíais hecho un becerro de fundición, apartándoos pronto del camino que Jehová os había mandado. Biblia Nueva Traducción Viviente Abajo, ante mis ojos, pude ver que ustedes habían pecado contra el Señor su Dios. Habían fundido oro y se habían hecho un becerro. ¡Qué pronto se apartaron del camino que el Señor les había ordenado seguir! Biblia Católica (Latinoamericana) y vi que habían pecado contra Yavé, su Dios, y que se habían hecho un ternero de metal. Muy rápido se habían desviado del camino que Yavé les había enseñado. Biblia Serafín de Ausejo 1975 Miré, y vi que habíais pecado contra Yahveh, vuestro Dios, pues os habíais fabricado un becerro de metal fundido. Pronto os habíais desviado del camino que Yahveh os tenía prescrito. Biblia Reina Valera Gómez (2023) Y miré, y he aquí habíais pecado contra Jehová vuestro Dios; os habíais hecho un becerro de fundición, apartándoos pronto del camino que Jehová os había mandado. Biblia Traducción en Lenguaje Actual Al llegar a donde ustedes estaban, vi cómo habían pecado contra Dios: se habían hecho un ídolo con forma de toro y lo estaban adorando. »No les tomó mucho tiempo desobedecer a su Dios. |
Y aconteció que cuando se acercó al campamento, observó el becerro y las danzas, y se encendió la ira de Moisés, y arrojando las tablas de sus manos, las rompió al pie del monte.
Él los tomó de sus manos e hizo un becerro de fundición° y acabó de modelarlo con un buril. Entonces ellos exclamaron: ¡Éstos son tus dioses, oh Israel, que te hicieron subir de la tierra de Egipto!
Volví pues el rostro y bajé del monte con las tablas del pacto en mis manos, y el monte ardía en llamas.
Entonces agarré las dos tablas y las arrojé de mis manos, quebrándolas ante vuestros ojos.