Bendeciré a los que te bendigan, y maldeciré al que te maldiga, y en ti serán benditas todas las familias de la tierra.°
Deuteronomio 32:43 - La Biblia Textual 3a Edicion Exaltad, naciones, a su pueblo,° Porque Él vengará la sangre de sus siervos,° Retribuirá la venganza a sus adversarios, Y expiará la sangre manante de su pueblo. Más versionesBiblia Reina Valera 1960 Alabad, naciones, a su pueblo, Porque él vengará la sangre de sus siervos, Y tomará venganza de sus enemigos, Y hará expiación por la tierra de su pueblo. Biblia Nueva Traducción Viviente »Alégrense con él, oh cielos, y que lo adoren todos los ángeles de Dios. Alégrense con su pueblo, oh gentiles, y que todos los ángeles se fortalezcan en él. Pues él vengará la sangre de sus hijos; cobrará venganza de sus enemigos. Dará su merecido a los que lo odian y limpiará la tierra de su pueblo». Biblia Católica (Latinoamericana) ¡Que los cielos festejen a su pueblo!
¡Hijos de Dios, póstrense ante él!
Porque él venga la sangre de sus siervos
y devuelve la venganza a sus adversarios,
mientras purifica la tierra de su pueblo. Biblia Serafín de Ausejo 1975 Naciones, aclamadlo a una con su pueblo, porque Dios vengará la sangre de sus siervos; tomará venganza de sus adversarios y hará la expiación por su tierra y su pueblo.' Biblia Reina Valera Gómez (2023) Regocijaos, oh naciones, con su pueblo; porque Él vengará la sangre de sus siervos, y tomará venganza de sus enemigos, y será misericordioso a su tierra y a su pueblo. Biblia Traducción en Lenguaje Actual »Y ustedes, pueblos vecinos, alégrense junto con el pueblo de Dios, porque él habrá de vengarse de la muerte de su gente. ¡Dios perdonará a su pueblo y limpiará de pecado su país!» |
Bendeciré a los que te bendigan, y maldeciré al que te maldiga, y en ti serán benditas todas las familias de la tierra.°
entonces escucha Tú desde los cielos, el lugar de tu morada, y haz conforme a todo lo que el extranjero te pida, para que todos los pueblos de la tierra puedan conocer tu Nombre, para que te teman como tu pueblo Israel, y sepan que a tu Nombre está consagrada esta Casa que he construido.
Herirás la casa de tu señor Acab, así vengaré la sangre de mis siervos los profetas y la sangre de todos los siervos de YHVH, de mano de Jezabel.
Se acordarán y se volverán a YHVH de todos los confines de la tierra, Y todas las familias de las naciones se postrarán delante de ti,
El justo se alegrará cuando vea la venganza, Y lave sus pies en la sangre del impío.
La suma° de mis iniquidades es demasiado pesada para mí, Pero Tú mismo° harás expiación por nuestras transgresiones.
¿Por qué han de decir los gentiles: Dónde está su Dios? ¡Sea conocida entre las naciones, a nuestra vista, la venganza de la sangre derramada de tus siervos!
¡Oh Dios de nuestra salvación, Ayúdanos, por la gloria de tu Nombre! ¡Haznos libres y expía nuestros pecados, por amor de tu Nombre!
Al director del coro. Salmo de los hijos de Coré. Oh YHVH, has sido propicio a tu tierra, Volviste la cautividad de Jacob.
Por tanto, dice el Soberano, YHVH Sebaot, el Fuerte de Israel: ¡Ah, Yo me desquitaré de mis adversarios y me vengaré de mis enemigos!
¡Volveré mi mano contra ti y purificaré totalmente tus escorias, Y quitaré toda tu impureza!°
Aquel día que las naciones buscarán a Aquél que es la raíz de Isaí, El cual estará en pie como estandarte° a los gentiles, Y su morada será gloriosa.
Aquel día habrá una calzada de Egipto a Asiria; Los asirios entrarán en Egipto y los egipcios en Asiria. Entonces los egipcios y los asirios servirán juntos.°
Porque YHVH Sebaot los habrá bendecido, diciendo: ¡Bendito sea mi pueblo, Egipto, Y Asiria, obra de mis manos, Y mi heredad, Israel!
He disuelto como niebla tus rebeliones, Como nube tus pecados: Vuélvete a mí, porque Yo te redimí.
Te cubrirán caravanas de camellos, Dromedarios° de Madián y de Efa; Todos vienen de Sabá,° Trayendo oro e incienso, Y proclamando las alabanzas de YHVH.
¡Alegraos con Jerusalem, gozaos con ella todos los que la amáis! ¡Rebosad de júbilo con ella, los que por ella llevasteis luto!
Y haré que choquen unos contra otros, padres e hijos juntamente, dice YHVH. No perdonaré ni tendré piedad, ni me compadeceré para no destruirlos.
Y así responde YHVH: He aquí Yo defenderé tu causa Y vengaré tus agravios: secaré su mar, Haré que se sequen sus manantiales,
h Adonay llegó a ser como enemigo: Se ha tragado a Israel. Devoró su ciudadela, destruyó su plaza fuerte, Y ha multiplicado el lamento y el luto en la hija de Judá.
para que te acuerdes y te sonrojes, y no vuelvas más a abrir tu boca de vergüenza, cuando Yo te haya perdonado todo lo que hiciste, dice Adonay YHVH.
Y descargaré mi venganza sobre Edom por medio de mi pueblo Israel, y harán en Edom según mi ira y conforme a mi indignación, y conocerán mi venganza, dice Adonay YHVH.
Y a aquellos enemigos míos que no quisieron que yo llegara a reinar sobre ellos, ¡traedlos acá y decapitadlos ante mi presencia!°
No toméis venganza vosotros mismos,° amados,° sino dad lugar a la ira;° porque está escrito: Mía es la venganza, Yo pagaré, dice el Señor.°
Mía es la venganza° y la retribución, Para el momento en que su pie resbale. Porque el día de su perdición se acerca, Y su suerte se apresura.
Y vi como un mar de cristal mezclado con fuego, y a los que habían alcanzado la victoria sobre la bestia, y su imagen° y el número de su nombre, en pie sobre el mar de cristal, teniendo cítaras de Dios.
¿Quién no te temerá, oh Señor, y glorificará tu nombre?° Porque sólo Tú° eres santo; Por lo cual todas las naciones vendrán y adorarán° delante de ti, Porque tus justas acciones se han hecho manifiestas.
Y clamó con voz potente, diciendo: ¡Cayó, cayó la gran Babilonia,° y se convirtió en morada de demonios y guarida de todo espíritu inmundo y encierro de toda ave inmunda y aborrecible!°
¡Alégrate, oh cielo,° sobre ella, y también vosotros santos, apóstoles y profetas, porque en ella Dios ha juzgado vuestra causa!°
porque sus juicios son verdaderos y justos; porque juzgó a la gran ramera, la cual corrompía la tierra con su fornicación, y en la mano de ella ha vengado la sangre de sus siervos.°
Y clamaban a gran voz, diciendo: ¿Hasta cuándo, Soberano° Señor, Santo y Verdadero, no juzgas y vengas nuestra sangre de los que moran en la tierra?