r ¡Oh YHVH!, considera y ve a quién has tratado así: ¿Cuándo las mujeres se han comido a sus hijos, a sus niños mecidos aun en brazos? ¿Cuándo se han asesinado sacerdotes y profetas dentro del Santuario de Adonay?
Deuteronomio 28:18 - La Biblia Textual 3a Edicion Maldito será el fruto de tu vientre y el fruto de tu suelo, el parto de tu vacada y las crías de tu rebaño. Más versionesBiblia Reina Valera 1960 Maldito el fruto de tu vientre, el fruto de tu tierra, la cría de tus vacas, y los rebaños de tus ovejas. Biblia Nueva Traducción Viviente Tus hijos y tus cosechas serán malditos. Las crías de tus rebaños y manadas serán malditas. Biblia Católica (Latinoamericana) Maldito el fruto de tus entrañas y el fruto de tus tierras, los partos de tus vacas y las crías de tus ovejas. Biblia Serafín de Ausejo 1975 Maldito el fruto de tu vientre y el de tu suelo, los partos de tus vacas y las crías de tus ovejas. Biblia Reina Valera Gómez (2023) Maldito el fruto de tu vientre, y el fruto de tu tierra, y la cría de tus vacas, y los rebaños de tus ovejas. Biblia Traducción en Lenguaje Actual »Malditos serán sus hijos, y sus cosechas, y las crías de sus vacas y ovejas. |
r ¡Oh YHVH!, considera y ve a quién has tratado así: ¿Cuándo las mujeres se han comido a sus hijos, a sus niños mecidos aun en brazos? ¿Cuándo se han asesinado sacerdotes y profetas dentro del Santuario de Adonay?
Cuando Yo os quebrante la vara° del pan, diez mujeres cocerán vuestro pan en un solo horno, y os devolverán vuestro pan por peso, y comeréis, pero no os saciaréis.
Aunque la higuera no florezca, Ni en las vides haya fruto, Aunque engañe el producto del olivo° Y los campos no produzcan alimento, Aunque se acaben las ovejas del redil Y no haya vacas en los establos,
He aquí que arrancaré la simiente° para vuestro mal, y esparciré estiércol sobre vuestros rostros, el estiércol de las víctimas de vuestras solemnidades, y seréis arrastrados con él.
Bendito el fruto de tu vientre, y el fruto de tu tierra, y el fruto de tus animales, y la cría de tus vacadas, y los corderos de tu rebaño.
No te postrarás ante ellas ni les servirás,° porque Yo soy YHVH tu Dios, ’Elohim celoso, que visito la iniquidad de los padres sobre los hijos hasta terceros y cuartos° de los que me aborrecen,