Y sucedió que cuando Acab oyó que Nabot había muerto, se levantó Acab para bajar al viñedo de Nabot jezreelita y tomar posesión de él.
2 Reyes 5:24 - La Biblia Textual 3a Edicion Y cuando llegó a Ófel,° los tomó de sus manos y los puso en la casa; y despachó a los hombres, que se fueron. Más versionesBiblia Reina Valera 1960 Y así que llegó a un lugar secreto, él lo tomó de mano de ellos, y lo guardó en la casa; luego mandó a los hombres que se fuesen. Biblia Nueva Traducción Viviente Cuando llegaron a la ciudadela, Giezi tomó los regalos de mano de los sirvientes y despidió a los hombres. Luego entró en su casa y escondió los regalos. Biblia Católica (Latinoamericana) Cuando Guejazí llegó a Ofel, lo recibió todo de sus manos y lo guardó en su casa, y despidió a los hombres, quienes se fueron. Biblia Serafín de Ausejo 1975 Cuando llegó a Ofel, los tomó de manos de ellos y los guardó en casa. Y despidió a los hombres, que se fueron. Biblia Reina Valera Gómez (2023) Y cuando llegó a la fortaleza, él los tomó de mano de ellos y los guardó en la casa; luego despidió a los hombres y ellos se fueron. Biblia Traducción en Lenguaje Actual Cuando llegaron al monte Carmelo, donde vivía Eliseo, Guehazí tomó los bolsos que llevaban los sirvientes de Naamán y los guardó en la casa. Después se despidió de los hombres. |
Y sucedió que cuando Acab oyó que Nabot había muerto, se levantó Acab para bajar al viñedo de Nabot jezreelita y tomar posesión de él.
¡Ay de los que ahondan para ocultarle sus designios a YHVH! Hacen sus obras en tinieblas, y dicen: ¿Quién nos ve, quién se entera?
todos ellos entonarán contra él coplas y refranes sarcásticos, diciendo: ¡Ay del que acapara lo que no es suyo! ¿Hasta cuándo había de acumular prenda tras prenda?
Pero los hijos de Israel fueron infieles° en cuanto a lo del anatema,° porque Acán° ben Carmi, hijo de Zabdi, hijo de Zera, de la tribu de Judá, se apropió del anatema, por lo cual la ira de YHVH se encendió contra los hijos de Israel.
Entre el botín vi un hermoso manto de Sinar, y doscientos siclos de plata y una barra de oro de cincuenta siclos de peso; los codicié y los tomé, y he aquí están escondidos bajo tierra dentro de mi tienda, y la plata debajo de ello.