Entonces Faraón envió a llamar a José, y haciéndolo sacar aprisa del calabozo, se afeitó, mudó sus vestidos y acudió a Faraón.
2 Reyes 25:29 - La Biblia Textual 3a Edicion Y cambió los vestidos de su prisión, y comió pan siempre en su presencia, todos los días de su vida. Más versionesBiblia Reina Valera 1960 Y le cambió los vestidos de prisionero, y comió siempre delante de él todos los días de su vida. Biblia Nueva Traducción Viviente Le proporcionó a Joaquín ropa nueva para reemplazar la ropa de prisionero y le permitió comer en presencia del rey por el resto de su vida. Biblia Católica (Latinoamericana) Le quitó sus ropas de prisionero, y en adelante, hasta el fin de la vida de Joaquín, comió éste en la mesa del rey. Biblia Serafín de Ausejo 1975 Hizo que se quitara los vestidos de prisionero y que comiera siempre a su mesa durante todos los días de su vida. Biblia Reina Valera Gómez (2023) Y le cambió las vestiduras de su prisión, y comió siempre delante de él todos los días de su vida. Biblia Traducción en Lenguaje Actual Así que Joaquín dejó de usar su ropa de prisionero, y el resto de su vida comió con el rey. |
Entonces Faraón envió a llamar a José, y haciéndolo sacar aprisa del calabozo, se afeitó, mudó sus vestidos y acudió a Faraón.
Y se quitó Faraón el anillo° de su mano y lo puso en la mano de José, y lo vistió con ropas de lino finísimo y le puso un collar de oro en su cuello.
Entonces David le dijo: No temas, porque ciertamente haré contigo misericordia por amor a Jonatán tu padre, y te devolveré toda la tierra de Saúl tu padre,° y comerás siempre a mi mesa.
Pero mostrarás benevolencia a los hijos de Barzilai galadita, y permite que estén entre los que comen a tu mesa, porque se pusieron a mi lado cuando iba huyendo de la faz de Absalón tu hermano.
Y Joaquín rey de Judá se rindió al rey de Babilonia juntamente con su madre, y sus siervos, y sus príncipes, y sus eunucos; y en el año octavo de su reinado, el rey de Babilonia lo tomó prisionero.
Cuando las doncellas de Ester y sus eunucos le informaron, la reina se estremeció° en gran manera. Luego envió vestiduras para que se las vistiera Mardoqueo, y se quitara de encima su saco,° pero él no lo aceptó.
Después, Mardoqueo salió de delante de la presencia del rey con atavíos reales de colores azul y blanco, y con una gran corona de oro y un manto de lino fino blanco y púrpura. Y la ciudad de Susa lo aclamó y se regocijó.
A comunicar la alegría° a los que lloran en Sión, Dándoles hermosura en lugar de ceniza, Y óleo de regocijo en lugar de lamentos, Y el manto de alabanza° en lugar de pesadumbre, Para que sean llamados árboles de justicia, Plantados por YHVH mismo, para que Él sea glorificado.
Y te arrojaré a ti y a tu madre, la que te dio a luz, a un país extraño, donde no nacisteis, y allí moriréis;
Le hizo mudar también los vestidos de prisionero, y comió siempre en la mesa del rey todos los días de su vida.
Éste mandó a los que estaban ante Él, diciendo: ¡Quitadle las vestiduras inmundas! Y a él le dijo: Mira, he quitado de ti el pecado, y te he hecho vestir ropas de gala.
Pero el padre dijo a sus siervos: ¡Pronto, sacad el mejor° vestido y vestidlo, y ponedle un anillo en su mano y sandalias en los pies!