También él anduvo en los caminos de la casa de Acab, y su propia madre fue su consejera para que obrara impíamente.
2 Crónicas 22:4 - La Biblia Textual 3a Edicion E hizo lo malo ante los ojos de YHVH, como la casa de Acab, porque después de la muerte de su padre, le aconsejaban para perdición suya. Más versionesBiblia Reina Valera 1960 Hizo, pues, lo malo ante los ojos de Jehová, como la casa de Acab; porque después de la muerte de su padre, ellos le aconsejaron para su perdición. Biblia Nueva Traducción Viviente Hizo lo malo a los ojos del Señor, igual que la familia de Acab. Los parientes de Acab incluso llegaron a ser asesores de Ocozías después de la muerte de su padre y lo llevaron a la ruina. Biblia Católica (Latinoamericana) Se portó mal con Yavé, como los de la familia de Ajab, porque después de la muerte de su padre, fueron ellos sus consejeros para su perdición. Biblia Serafín de Ausejo 1975 Hizo, pues, lo que es malo a los ojos de Yahveh, como los de la casa de Ajab, los cuales, después de la muerte de su padre, fueron sus consejeros, para perdición suya. Biblia Reina Valera Gómez (2023) Hizo, pues, lo malo ante los ojos de Jehová, como la casa de Acab; porque después de la muerte de su padre, ellos le aconsejaron para su perdición. |
También él anduvo en los caminos de la casa de Acab, y su propia madre fue su consejera para que obrara impíamente.
Los pensamientos de los justos son rectitud, Pero los consejos de los impíos, engaño.
Quien con sabios anda, sabio será, Pero el que se allega a necios, se echa a perder.
Hijo mío, deja de oír consejos Que te apartan de las palabras de sabiduría.
Y el rey Nabucodonosor hizo que se reunieran los sátrapas, prefectos y gobernadores, jueces, tesoreros, consejeros, magistrados, y todos los altos funcionarios de las provincias, para que vinieran a la consagración de la estatua que el rey Nabucodonosor había hecho levantar.
Entonces el rey Nabucodonosor, estupefacto, se levantó de repente, y preguntó a los de su consejo: ¿No fueron tres los varones que cayeron atados dentro del fuego? Ellos respondieron al rey: Es verdad, oh rey.
Porque se observan los decretos de Omri, Y toda práctica de la casa de Acab; Y vosotros seguís en pos de sus consejos, Para que Yo haga de ti un asombro, Y de tus habitantes un motivo de burla, Y tengáis que soportar la afrenta de mi pueblo.