Tu padre agravó nuestro yugo. Ahora pues, haz que la dura servidumbre de tu padre, y el pesado yugo que nos impuso sea más llevadero, y te serviremos.
2 Crónicas 10:4 - La Biblia Textual 3a Edicion Tu padre agravó nuestro yugo. Ahora pues, haz que la dura servidumbre de tu padre y el pesado yugo que nos impuso sea más llevadero, y te serviremos. Más versionesBiblia Reina Valera 1960 Tu padre agravó nuestro yugo; ahora alivia algo de la dura servidumbre y del pesado yugo con que tu padre nos apremió, y te serviremos. Biblia Nueva Traducción Viviente —Su padre fue un amo muy duro —le dijeron—. Alivie los trabajos tan pesados y los impuestos tan altos que su padre impuso sobre nosotros. Entonces seremos sus leales súbditos. Biblia Católica (Latinoamericana) Tu padre ha hecho pesado nuestro yugo; ahora tú aligera la dura servidumbre de tu padre y el pesado yugo que puso sobre nosotros y te serviremos. Biblia Serafín de Ausejo 1975 'Tu padre nos puso un yugo muy pesado. Alivia tú ahora la dura servidumbre impuesta por tu padre y el pesado yugo que puso sobre nosotros y te serviremos'. Biblia Reina Valera Gómez (2023) Tu padre agravó nuestro yugo; ahora pues, alivia tú algo de la dura servidumbre, y del grave yugo que tu padre puso sobre nosotros, y te serviremos. Biblia Traducción en Lenguaje Actual —Tu padre fue muy duro con nosotros. Si tú nos tratas mejor, nos pondremos a tu servicio. |
Tu padre agravó nuestro yugo. Ahora pues, haz que la dura servidumbre de tu padre, y el pesado yugo que nos impuso sea más llevadero, y te serviremos.
Judá e Israel eran tan numerosos como la arena que está junto al mar en multitud; y comían, bebían y se regocijaban.
Así, Judá e Israel habitaron con seguridad todos los días de Salomón, cada cual debajo de su vid y de su higuera, desde Dan hasta Beerseba.
Y el rey Salomón decretó la recluta en todo Israel, y fueron reclutados treinta mil hombres.
Salomón tenía además setenta mil cargadores y ochenta mil canteros en la región montañosa,
Pero no sometió a servidumbre a ninguno de los hijos de Israel, porque ellos eran hombres de guerra, sus servidores, sus oficiales, comandantes y capitanes de sus carros y jinetes.
Y mandaron a llamarle, y Jeroboam llegó con todo Israel para hablar a Roboam diciendo:
Después de muchos días, sucedió que el rey de Egipto murió, y los hijos de Israel gemían a causa de la esclavitud, y clamaron. Y por causa de la esclavitud, su clamor subió delante de ’Elohim.
Indignado contra mi pueblo, profané mi heredad, y la entregué en tu mano; No tuviste compasión de ellos; Abrumaste con tu yugo a los ancianos,
y atan pesadas cargas° y las ponen sobre los hombros de los hombres, pero ellos no las quieren mover ni con su dedo.
pues éste es el amor de Dios: que° guardemos sus mandamientos,° y sus mandamientos no son gravosos.