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1 Samuel 31:10 - La Biblia Textual 3a Edicion

Y colgaron sus armas en el templo de Astarot, y enclavaron su cadáver en el muro de Bet-sán.

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Más versiones

Biblia Reina Valera 1960

Y pusieron sus armas en el templo de Astarot, y colgaron su cuerpo en el muro de Bet-sán.

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Biblia Nueva Traducción Viviente

Pusieron su armadura en el templo de Astoret, y colgaron su cuerpo en la muralla de la ciudad de Bet-sán.

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Biblia Católica (Latinoamericana)

Depositaron las armas de Saúl en el templo de Astarté y colgaron su cadáver de las murallas de Bet-seán.

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Biblia Serafín de Ausejo 1975

Expusieron luego sus armas en el templo de Astarté y colgaron su cadáver de los muros de Betsán.

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Biblia Reina Valera Gómez (2023)

Y pusieron sus armas en el templo de Astarot, y colgaron su cuerpo en el muro de Bet-seán.

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Biblia Traducción en Lenguaje Actual

Más tarde, pusieron la armadura de Saúl en el templo de la diosa Astarté, y a Saúl y a sus hijos los colgaron de la muralla de Bet-sán. Los israelitas que vivían en Jabés de Galaad supieron lo que los filisteos habían hecho con Saúl. Entonces un grupo de valientes viajó toda la noche y quitó de la muralla los cadáveres de Saúl y de sus hijos. Luego los llevaron a Jabés, y allí los quemaron.

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Otras versiones



1 Samuel 31:10
7 Referencias Cruzadas  

En Isacar y en Aser, Manasés tenía Betseán y sus aldeas, Ibleam y sus aldeas, los habitantes de Dor y sus aldeas, los habitantes de Endor y sus aldeas, los habitantes de Taanac y sus aldeas, y los habitantes de Meguido y sus aldeas, tres regiones del Nefet.°


Pero Manasés no desposeyó a los de Betseán, ni a los de sus aldeas, ni a los de Taanac y a sus aldeas, ni a los habitantes de Dor y a sus aldeas, ni a los habitantes de Ibleam y a sus aldeas, ni a los habitantes de Meguido y a sus aldeas, sino que los cananeos persistieron en habitar en aquella tierra.


Abandonaron pues a YHVH, y sirvieron a Baal y a Astarot.°


Y dijo el sacerdote: La espada de Goliat el filisteo, a quien mataste en el valle de Ela, está aquí envuelta en un paño detrás del éfod. Si quieres tomarla, tómala, porque no hay otra sino ésa. Y dijo David: Ninguna como ella. ¡Dámela!


se levantaron todos los hombres de valor y anduvieron toda aquella noche, y bajaron el cadáver de Saúl y los cadáveres de sus hijos del muro de Bet-sán, y fueron a Jabes y los quemaron allí.


Y habló Samuel a toda la casa de Israel, diciendo: Si os volvéis a YHVH con todo vuestro corazón, quitad de en medio vuestro a los dioses extraños y a Astarot, y preparad vuestro corazón para YHVH. Servidle sólo a Él, y Él os librará de mano de los filisteos.