Y ella dijo a Elías: ¿Qué tengo que ver contigo, varón de Dios? ¿Has venido aquí a recordarme mis pecados y hacer morir a mi hijo?
1 Reyes 18:9 - La Biblia Textual 3a Edicion Pero él dijo: ¿En qué he pecado para que entregues a tu siervo en mano de Acab para que me mate? Más versionesBiblia Reina Valera 1960 Pero él dijo: ¿En qué he pecado, para que entregues a tu siervo en mano de Acab para que me mate? Biblia Nueva Traducción Viviente —¡Ay, señor! —protestó Abdías—, ¿qué daño te he hecho para que me mandes a morir a manos de Acab? Biblia Católica (Latinoamericana) Obadías le respondió: '¿Qué pecado cometí para que pongas a tu servidor en manos de Ajab? ¡Me hará morir!' Biblia Serafín de Ausejo 1975 Pero él le replicó: '¿Qué pecado he cometido yo, para que entregues a tu siervo en manos de Ajab y me mate? Biblia Reina Valera Gómez (2023) Pero él dijo: ¿En qué he pecado, para que tú entregues a tu siervo en mano de Acab para que me mate? Biblia Traducción en Lenguaje Actual Abdías le dijo: —El rey ha enviado a muchos hombres a buscarlo por todos los países y reinos. Cuando ellos regresaron sin encontrarlo, el rey les hizo jurar que en verdad no lo encontraron. Le juro a usted por Dios que digo la verdad. No me pida que le diga al rey que usted está aquí, pues en cuanto yo me aleje, el espíritu de Dios se lo llevará a donde yo no lo sepa. ¿Qué pecado he cometido para que usted me pida eso? Hacerlo será como entregarme al rey para que me mate. Porque cuando Ahab venga y no lo encuentre, me matará, a pesar de que yo he obedecido a Dios desde que era joven. |
Y ella dijo a Elías: ¿Qué tengo que ver contigo, varón de Dios? ¿Has venido aquí a recordarme mis pecados y hacer morir a mi hijo?
¡Vive YHVH tu Dios, que no hay nación ni reino adonde mi señor no haya enviado a buscarte! Cuando ellos decían: No está aquí, hacía jurar al reino y a la nación que no te habían hallado.
Lo que sucederá es que después que yo me haya alejado de ti, el Espíritu de YHVH te llevará donde yo no sepa, de modo que cuando yo vaya a decirle a Acab, él no te podrá hallar y me matará. Aunque yo, tu siervo, temo a YHVH desde mi juventud.
y les dijeron: Que YHVH os mire y juzgue, pues habéis hecho heder nuestro aliento a ojos de Faraón y de sus servidores,° poniéndoles en su mano una espada para que se nos mate.