Y también te concedo lo que no has pedido, así riquezas como honores, de modo que no habrá entre los reyes hombre como tú en todos tus días.
1 Reyes 10:27 - La Biblia Textual 3a Edicion Y el rey hizo que la plata fuera en Jerusalem como las piedras, y los cedros como los sicómoros de la Sefelá. Más versionesBiblia Reina Valera 1960 E hizo el rey que en Jerusalén la plata llegara a ser como piedras, y los cedros como cabrahígos de la Sefela en abundancia. Biblia Nueva Traducción Viviente El rey hizo que en Jerusalén la plata fuera tan abundante como las piedras. Además, la valiosa madera de cedro era tan común como la higuera sicómoro que crece en las colinas de Judá. Biblia Católica (Latinoamericana) El rey actuó tan bien que en Jerusalén la plata era tan común como las piedras, y los cedros tan numerosos como los sicómoros de la planicie costera. Biblia Serafín de Ausejo 1975 El rey consiguió que la plata abundara en Jerusalén tanto como las piedras, y los cedros tanto como los sicómoros de la Tierra Baja. Biblia Reina Valera Gómez (2023) E hizo el rey que en Jerusalén la plata llegara a ser como las piedras, y los cedros como los sicómoros que se dan en abundancia en los valles. Biblia Traducción en Lenguaje Actual Los comerciantes de la corte compraban en Egipto y Cilicia los caballos para Salomón. El precio de un carro comprado en Egipto era de seiscientas monedas de plata, y el de un caballo, ciento cincuenta. El rey Salomón acumuló en Jerusalén grandes cantidades de plata, y sembró tantos árboles de cedro que llegaron a ser tan comunes como las flores del campo. ¡Hasta los reyes hititas y sirios compraban sus carros y caballos a los comerciantes de la corte de Salomón! |
Y también te concedo lo que no has pedido, así riquezas como honores, de modo que no habrá entre los reyes hombre como tú en todos tus días.
De los olivares e higuerales de la Sefela, Baal-hanán gederita; y de los almacenes del aceite, Joás.
Y el rey hizo que la plata fuera en Jerusalem como las piedras, y los cedros como los sicómoros que hay en la Sefelá por la abundancia;
Tiro se edificó una fortaleza, amontonó plata como polvo, Oro como lodo callejero;
Corriendo° entonces adelante, se subió a un sicómoro para verlo,° pues estaba a punto de pasar.
No aumentará para sí mujeres, para que su corazón no se desvíe,° ni acumulará para sí mucha plata y oro.°