Salmos 82:3 - Biblia Serafín de Ausejo 1975 Haced con el pobre y el huérfano justicia, dad al indigente y desvalido su derecho; Más versionesBiblia Reina Valera 1960 Defended al débil y al huérfano; Haced justicia al afligido y al menesteroso. Biblia Nueva Traducción Viviente »Hagan justicia al pobre y al huérfano; defiendan los derechos de los oprimidos y de los desposeídos. Biblia Católica (Latinoamericana) Denle el favor al débil y al huérfano,
hagan justicia al que sufre y al pobre;' La Biblia Textual 3a Edicion ¡Defended al débil y al huérfano! ¡Haced justicia al afligido y al pobre! Biblia Reina Valera Gómez (2023) Defended al pobre y al huérfano: Haced justicia al afligido y necesitado. Biblia Traducción en Lenguaje Actual ¡Defiendan a los huérfanos y a los indefensos! ¡Háganles justicia a los pobres y a los necesitados! |
aprended a obrar el bien; buscad lo que es justo, enderezad lo violento; defended al huérfano, proteged a la viuda.
Tus príncipes son rebeldes, comparsas de ladrones, cada cual ama el soborno, anda a la caza de regalos. No defienden al huérfano, la causa de la viuda no llega a ellos.
Casa de David, así dice Yahveh: Juzgad cada mañana las causas y librad al oprimido de la mano del opresor, no sea que se desfogue como fuego mi furor y queme, sin que haya quien lo apague, por la maldad de vuestras obras.
Juzgó la causa del pobre y del necesitado, y entonces le iba bien. ¿No es esto conocerme? -oráculo de Yahveh-.
Así dice Yahveh: practicad el derecho y la justicia, liberad al oprimido de la mano del opresor, no molestéis ni oprimáis al forastero, al huérfano ni a la viuda, y no derraméis sangre inocente en este lugar.
engordan y se ponen rollizos; hasta se hinchan con malas palabras. No defienden la causa, la causa del huérfano para que prospere, ni fallan el pleito de los pobres.
'Así dice Yahveh Sebaot: juzgad con juicio verdadero, y tenga cada cual amor y compasión hacia su hermano.
que hace justicia al huérfano y a la viuda, ama al extranjero y le da pan y vestido.
No torcerás el derecho del extranjero ni del huérfano, ni tomarás en prenda el vestido de la viuda.
La religión pura y sin mancha delante de Dios y Padre es ésta: visitar huérfanos y viudas en dificultades y conservarse limpio del contagio del mundo.