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Salmos 4:7 - Biblia Serafín de Ausejo 1975

Muchos son los que dicen: '¿Quién nos dará a ver la dicha?' Levanta, tú, Señor, ante nosotros la luz de tu presencia.

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Más versiones

Biblia Reina Valera 1960

Tú diste alegría a mi corazón Mayor que la de ellos cuando abundaba su grano y su mosto.

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Biblia Nueva Traducción Viviente

Me has dado más alegría que los que tienen cosechas abundantes de grano y de vino nuevo.

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Biblia Católica (Latinoamericana)

Que rebosen de trigo y vino, más alegría das tú a mi corazón.

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La Biblia Textual 3a Edicion

Has dado alegría a mi corazón, Mayor que la de ellos, aun cuando abundan en grano y mosto.

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Biblia Reina Valera Gómez (2023)

Tú pusiste alegría en mi corazón, mayor que la de ellos en el tiempo que se multiplicó su grano y su vino.

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Biblia Traducción en Lenguaje Actual

7 (8) Hay muchos que son felices comiendo y bebiendo de más, pero yo soy muy feliz porque mi alegría viene de ti.

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Otras versiones



Salmos 4:7
14 Referencias Cruzadas  

Haz brillar tu presencia ante tu siervo, ponme en salvo, por tu amor.


Si en el Señor pones tu gozo, te dará él lo que pidan tus deseos.


Entonces entraré hasta el altar de Dios, del Dios que produce mi alegría. Te alabaré con arpa oh Señor y mi Dios.


Que se apiade el Señor y nos bendiga, que haga resplandecer entre nosotros su presencia, Selah


Restáuranos, oh Dios: haz esplender tu rostro y seremos liberados.


al son del decacordio y de la lira y al murmullo del arpa.


Llévame contigo corriendo. Introdúceme, rey mío, en tu aposento; gocemos juntos, disfrutemos, celebrando tu amor, mejor que el vino. ¡Con razón se enamoran!


Porque el yugo de su carga, la vara de su hombro, el bastón de su opresor los rompiste como en el día de Madián.


El gozo y la alegría han desaparecido del vergel y de la tierra de Moab. Faltó el vino en las tinajas; ya no pisa el pisador del lagar, sus gritos ya no son cantos de alegría.


Haga Yahveh resplandecer su rostro sobre ti y te otorgue su gracia.


Sin embargo, dio siempre testimonio de sí mismo haciendo el bien, enviándoos desde el cielo las lluvias y las estaciones fructíferas, colmando de sustento y de alegría vuestros corazones'.


Sin haberlo visto, lo amáis; y sin verlo por ahora, pero creyendo en él, experimentáis un gozo inefable y glorioso


Salieron, pues, éstos a la campiña, vendimiaron sus viñas, pisaron las uvas, organizaron gran fiesta y entraron en el templo de su dios; y mientras comían y bebían, maldecían a Abimélec.