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Proverbios 10:14 - Biblia Serafín de Ausejo 1975

Los sabios atesoran la ciencia, la boca del necio es un peligro.

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Biblia Reina Valera 1960

Los sabios guardan la sabiduría; Mas la boca del necio es calamidad cercana.

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Biblia Nueva Traducción Viviente

Las personas sabias atesoran el conocimiento, pero el hablar por hablar del necio invita al desastre.

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Biblia Católica (Latinoamericana)

Los sabios atesoran el saber, la boca del tonto derrama la desgracia.

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La Biblia Textual 3a Edicion

Los sabios atesoran conocimiento, Pero la boca del necio es calamidad cercana.

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Biblia Reina Valera Gómez (2023)

Los sabios atesoran sabiduría: Mas la boca del necio es calamidad cercana.

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Biblia Traducción en Lenguaje Actual

El sabio sabe callar; el tonto habla y causa problemas.

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Otras versiones



Proverbios 10:14
17 Referencias Cruzadas  

Escuche el sabio y aumentará su saber; el inteligente ganará en habilidad,


Quien finge con guiños procura tristeza, quien reprende a las claras fomenta la paz.


El hombre sabio acepta mandatos, el de labios necios va a la perdición.


El hombre prudente oculta su ciencia, el corazón de los necios pregona su necedad.


Quien vigila su boca guarda su vida, quien mucho habla se perderá.


Corazón tortuoso no encuentra ventura, lengua retorcida incurre en desgracia.


El que vive para sí persigue su capricho, por cualquier cosa se irrita.


Corazón sensato consigue la ciencia, el oído de los sabios desea aprender.


La boca del necio es su ruina; sus labios, una trampa para su vida.


Bien se quiere quien logra sensatez, quien cultiva la prudencia consigue dicha.


Quien guarda su boca y su lengua, guarda su vida de la angustia.


Dale al sabio, y será aún más sabio; enseña al justo, y aumentará su saber.


Las palabras de la boca del sabio son favor para él, pero al necio sus labios le pierden.


El hombre bueno de su buen tesoro saca lo bueno; y el hombre malo de su mal tesoro saca lo malo.


El reino de los cielos se parece a un tesoro escondido en el campo. Un hombre lo encuentra y lo vuelve a esconder. Y se va lleno de alegría, vende cuanto tiene y compra el campo aquel.


Entonces les dijo: 'Por eso todo escriba convertido en discípulo del reino de los cielos se parece a un dueño de casa que saca de su almacén lo nuevo y lo viejo'.