Seguían ellos caminando y conversando, cuando apareció un carro de fuego, con caballos también de fuego, que se interpuso entre los dos. Y Elías subió al cielo en un torbellino.
Lucas 9:51 - Biblia Serafín de Ausejo 1975 Y sucedió que, al cumplirse el tiempo de su elevación, tomó la decisión irrevocable de ir a Jerusalén Más versionesBiblia Reina Valera 1960 Cuando se cumplió el tiempo en que él había de ser recibido arriba, afirmó su rostro para ir a Jerusalén. Biblia Nueva Traducción Viviente Cuando se acercaba el tiempo de ascender al cielo, Jesús salió con determinación hacia Jerusalén. Biblia Católica (Latinoamericana) Como ya se acercaba el tiempo en que sería llevado al cielo, Jesús emprendió resueltamente el camino a Jerusalén. La Biblia Textual 3a Edicion Aconteció que al cumplirse° los días de su ascensión,° Él decidió resueltamente° ir a Jerusalem. Biblia Reina Valera Gómez (2023) Y aconteció, que cumpliéndose el tiempo en que había de ser recibido arriba, Él afirmó su rostro para ir a Jerusalén. Biblia Traducción en Lenguaje Actual Cuando ya se acercaba el tiempo en que Jesús debía subir al cielo, decidió ir hacia Jerusalén. |
Seguían ellos caminando y conversando, cuando apareció un carro de fuego, con caballos también de fuego, que se interpuso entre los dos. Y Elías subió al cielo en un torbellino.
Así pues, el Señor [Jesús], después de hablarles, fue elevado al cielo y se sentó a la diestra de Dios.
Yo tengo un bautismo con que he de ser bautizado. ¡Y cuánta angustia siento hasta que se cumpla!
Y atravesaba ciudades y aldeas, enseñando y siguiendo su camino a Jerusalén.
Tomando luego consigo a los Doce, les dijo: 'Mirad que subimos a Jerusalén y se van a cumplir en el Hijo del hombre todas las cosas que fueron escritas por los profetas.
Mientras ellos escuchaban estas cosas, Jesús añadió una parábola, porque estaba ya cerca de Jerusalén y ellos pensaban que el reino de Dios iba a manifestarse dentro de muy poco.
Cuando acabó de decir estas cosas, caminaba a la cabeza, subiendo a Jerusalén.
Mientras proseguían su marcha, uno le dijo por el camino: 'Te seguiré adondequiera que vayas'.
Antes de la fiesta de la Pascua, sabiendo Jesús que había llegado la hora de pasar de este mundo al Padre, y habiendo amado a los suyos que estaban en el mundo, los amó hasta el extremo.
Salí del Padre y he venido al mundo; ahora dejo el mundo y me voy al Padre.'
'Ahora me voy al que me ha enviado y ninguno de vosotros me pregunta; '¿Adónde vas?'.
Yo no estoy ya en el mundo; pero ellos se quedan en el mundo, mientras que yo voy a ti. Padre santo, guárdalos en tu nombre, en ese nombre que me has dado, para que también ellos, lo mismo que nosotros, sean uno.
desde el principio hasta el día en que, después de haber dado instrucciones, por medio del Espíritu Santo, a los apóstoles que él se había elegido, fue arrebatado a lo alto.
Y dicho esto, fue elevado a la vista de ellos, hasta que una nube lo ocultó a sus ojos.
que desplegó en Cristo, resucitándolo de entre los muertos y sentándolo a su derecha en el cielo,
a saber, correr hacia la meta, para ganar el premio al que Dios nos llama arriba en Cristo Jesús.
Sin lugar a dudas, grande es el misterio de la religión: Él ha sido manifestado en carne, justificado en espíritu, visto por ángeles, proclamado entre gentiles, creído en el mundo, ascendido en gloria.
fija nuestra mirada en el jefe iniciador y consumador de la fe: Jesús. El cual, a la vista de la dicha que se le presentaba, soportó la cruz, sin tomar en cuenta la ignominia, y está sentado a la diestra del trono de Dios.
donde, como precursor y representante nuestro, entró Jesús, constituido sumo sacerdote para siempre según el rito de Melquisedec.
que, después de subir al cielo, está a la diestra de Dios y le están sometidos ya ángeles, potestades y virtudes.