Finalmente, murió también la mujer.
Finalmente murió también la mujer.
Por último, la mujer también murió.
y finalmente, murió también la mujer.
Y a la postre de todos murió también la mujer.
El tiempo pasó y la mujer también murió.
Pasa una generación, llega otra, y la tierra siempre subsiste.
Los vivos saben al menos que han de morir, pero los muertos no saben nada; no perciben ya salario alguno, porque su memoria yace en el olvido.
y el tercero la tomaron; y así también los siete, que murieron sin dejar hijos.
Ahora bien, esta mujer, en la resurrección, ¿de cuál de ellos será mujer? Porque fue mujer de los siete'.
Y así como es destino de los hombres morir una sola vez y, tras de esto, el juicio,
Cuando toda esta generación fue a reunirse con sus padres, surgió después otra que no conocía a Yahveh, ni sus obras en favor de Israel.