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Levítico 23:17 - Biblia Serafín de Ausejo 1975

Llevaréis de vuestras casas dos panes cocidos con levadura, cada uno de dos décimas de flor de harina, que ofreceréis con el rito del balanceo como primicias a Yahveh.

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Biblia Reina Valera 1960

De vuestras habitaciones traeréis dos panes para ofrenda mecida, que serán de dos décimas de efa de flor de harina, cocidos con levadura, como primicias para Jehová.

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Biblia Nueva Traducción Viviente

Desde dondequiera que vivas, llevarás dos panes para ser levantados delante del Señor como ofrenda especial. Prepara cada uno de los panes con cuatro litros de harina selecta, y hornéalos con levadura. Serán una ofrenda al Señor de la primera de tus cosechas.

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Biblia Católica (Latinoamericana)

Traerán de sus casas, para ofrecerlos, dos panes de dos décimas de flor de harina cocidos con levadura: éstas serán sus primicias para Yavé.

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La Biblia Textual 3a Edicion

Desde vuestros asentamientos llevaréis dos panes de dos décimas de flor de harina horneados con levadura, como ofrenda mecida, como primicias a YHVH.

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Biblia Reina Valera Gómez (2023)

De vuestras habitaciones traeréis dos panes para ofrenda mecida, que serán de dos décimas de flor de harina, cocidos con levadura, por primicias a Jehová.

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Biblia Traducción en Lenguaje Actual

que consistirá en lo siguiente: dos panes de la mejor harina cocidos con levadura, de cuatro kilos cada uno, siete corderos de un año y sin defecto, un ternero y dos carneros. Estos animales los quemarán en mi honor, sobre mi altar, como ofrenda de aroma agradable.

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Otras versiones



Levítico 23:17
22 Referencias Cruzadas  

y los primogénitos de nuestros hijos y de nuestros ganados, según está escrito en la ley, así como también los primogénitos de nuestro ganado mayor y menor, destinados al templo de nuestro Dios, ante los sacerdotes que ejercen el ministerio en la casa de nuestro Dios.


Así harás con el primogénito de tu ganado mayor y menor; siete días estará con su madre, y el día octavo me lo darás.


También guardarás la fiesta de la siega, de las primicias de tus trabajos, de lo que has sembrado en tus campos. Igualmente, la fiesta de la recolección al fin del año, cuando hayas recogido del campo el fruto de tus trabajos.


Llevarás a la casa de Yahveh, tu Dios, las primicias de tu tierra. No cocerás el cabrito en la leche de su madre.


Celebrarás la fiesta de las semanas al comienzo de la siega del trigo y la fiesta de la cosecha al final del año.


Llevarás a la casa de Yahveh, tu Dios, lo mejor de las primicias de tu tierra. No cocerás el cabrito en la leche de su madre'.


Esto lo podréis presentar como ofrenda de primicias a Yahveh; pero no se pondrá sobre el altar como ofrenda de calmante aroma.


'Di a los israelitas: cuando hayáis entrado en la tierra que os he de dar y seguéis sus mieses, llevaréis la primera gavilla de vuestra siega al sacerdote,


Además del pan, ofreceréis siete corderos de un año, sin defecto, un novillo y dos carneros; será un holocausto a Yahveh, con su oblación y sus libaciones, manjar pasado por el fuego de calmante aroma en honor de Yahveh.


Esta ofrenda se añadirá a las tortas de pan fermentado y al sacrificio de comunión de acción de gracias.


Todo lo mejor del aceite, lo mejor del vino y del trigo, las primicias que ellos entregan a Yahveh, te las doy a ti.


Las primicias de cuanto hay en sus campos y que ellos traen a Yahveh serán para ti. Todo el de tu casa que esté puro podrá comerlo.


El día de las primicias, cuando presentéis una oblación de la nueva cosecha a Yahveh en vuestra fiesta de las Semanas, tendréis asamblea santa, y no haréis ningún trabajo servil.


Otra parábola les dijo: 'El reino de los cielos se parece a un poco de levadura que una mujer tomó y mezcló con tres medidas de harina hasta que fermentó toda la masa'.


Y no es esto sólo; sino que también nosotros mismos, que poseemos las primicias del Espíritu, gemimos igualmente en nuestro propio interior, aguardando con ansiedad una adopción filial, la redención de nuestro cuerpo.


Pero no. Cristo ha sido resucitado de entre los muertos, primicias de los que han muerto.


Nos engendró por propia iniciativa, con palabra de verdad, para que fuéramos como primicias de su creación.


Éstos son los que no se contaminaron con mujeres, pues son vírgenes. Éstos son los que siguen al Cordero adondequiera que va. Éstos fueron rescatados de entre los hombres como primicias para Dios y para el Cordero.