Habló Dios a Israel en visión nocturna, diciéndole: 'Jacob, Jacob'. Él respondió: 'Aquí estoy'.
Jueces 7:2 - Biblia Serafín de Ausejo 1975 Dijo entonces Yahveh a Gedeón: 'Es demasiada gente la que tienes para que entregue yo en tus manos a los madianitas; no sea que se gloríe Israel a costa mía diciendo: 'Mi propia mano es la que me ha salvado'. Más versionesBiblia Reina Valera 1960 Y Jehová dijo a Gedeón: El pueblo que está contigo es mucho para que yo entregue a los madianitas en su mano, no sea que se alabe Israel contra mí, diciendo: Mi mano me ha salvado. Biblia Nueva Traducción Viviente Entonces el Señor le dijo a Gedeón: «Tienes demasiados guerreros contigo. Si dejo que todos ustedes peleen contra los madianitas, los israelitas se jactarán ante mí de que se salvaron con su propia fuerza. Biblia Católica (Latinoamericana) Yavé dijo a Gedeón: 'El pueblo que te acompaña es demasiado. Si entregara a Madián en tus manos, Israel podría vanagloriarse a costa mía. Diría: Yo mismo me he librado. La Biblia Textual 3a Edicion Y dijo YHVH a Gedeón: El pueblo que tienes contigo es muy numeroso para que Yo entregue a Madián en su mano, no sea que Israel se enaltezca contra mí, y diga: Mi mano me ha salvado. Biblia Reina Valera Gómez (2023) Y Jehová dijo a Gedeón: El pueblo que está contigo es mucho para que yo dé a los madianitas en su mano; no sea que se alabe Israel contra mí, diciendo: Mi mano me ha salvado. Biblia Traducción en Lenguaje Actual Dios le dijo a Gedeón: «Hay demasiados soldados en tu ejército, y van a pensar que la victoria sobre los madianitas será de ellos y no mía. |
Habló Dios a Israel en visión nocturna, diciéndole: 'Jacob, Jacob'. Él respondió: 'Aquí estoy'.
Yahveh derrotó a los etíopes ante Asá y ante Judá, y los etíopes emprendieron la huida.
Pues ha dicho: 'Con la fuerza de mi mano yo lo hice, y con mi sabiduría, pues soy inteligente. Removí las fronteras de los pueblos, sus tesoros depredé, derribé, como héroe, a los sentados en los tronos.
Los ojos altivos del hombre serán abajados, la altanería de los humanos será abatida, y sólo Yahveh será ensalzado en aquel día.
La altivez del hombre será doblegada, la altanería de los humanos será abatida, y sólo Yahveh será ensalzado en aquel día.
sino de esto se ufane quien quiera ufanarse: de ser sensato y conocerme, pues yo soy Yahveh, que practico la bondad, el derecho y la justicia en la tierra, porque en estas cosas me complazco' -oráculo de Yahveh-.
Se envaneció tu corazón por tu belleza, viciaste tu sabiduría por tu esplendor; en tierra te he arrojado, delante de los reyes te he puesto para que se fijen en ti.
'Hijo de hombre, di al príncipe de Tiro. Así dice el Señor Yahveh: Tu corazón se ha envanecido y dices: 'Soy un dios, morada de dioses ocupo en el corazón de los mares' -cuando sólo eres un hombre y no un dios, aunque al corazón de Dios equiparas tu corazón-.
En aquel mismo instante se cumplió en Nabucodonosor la sentencia. Fue expulsado de entre los hombres, comió hierba como los bueyes y su cuerpo se empapó del rocío del cielo; le crecieron los cabellos como las plumas de las águilas y las uñas como las de los pájaros.
ofrece sacrificios a su red quema incienso a su nasa, pues por ellas es pingüe su porción y suculenta su comida.
Yahveh salvará en primer lugar las tiendas de Judá, para que no medre el orgullo de la casa de David ni el orgullo de los habitantes de Jerusalén a costa Judá.
Entonces tomó la palabra y me respondió así: 'Ésta es la palabra de Yahveh a Zorobabel: no por el poder ni por la fuerza, sino por mi espíritu -dice Yahveh Sebaot-.
no te engrías contra aquellas ramas; y si te engríes piensa que no eres tú quien sostiene la raíz, sino la raíz a ti.
¿Dónde está, pues, la jactancia? Queda eliminada. ¿En virtud de qué ley? ¿La de las obras? De ninguna manera; sino mediante la ley de la fe.
Pero este tesoro lo llevamos en vasos de barro, para que se vea que este extraordinario poder es de Dios y no de nosotros.
si no temiera fomentar el furor del enemigo, si sus adversarios no lo interpretaran falsamente, si no se dijeran: ha prevalecido nuestra mano; no fue Yahveh quien hizo todo esto.
y entonces digas en tu corazón: 'Mi propia fuerza y el poder de mi mano me han proporcionado esta riqueza'.
Acuérdate de Yahveh, tu Dios, que fue quien te dio fuerza para procurarte riqueza, a fin de establecer la alianza que bajo juramento prometió a tus padres, como en el presente se ve.
Pero él da una gracia mayor. Por eso dice: Dios resiste a los soberbios y da gracia a los humildes.
Jonatán dijo a su escudero. 'Ven; vamos a pasar al puesto de esos incircuncisos. Quizá Yahveh haga algo por nosotros, porque nada le impide a Yahveh dar la victoria con muchos o con pocos'.