La Biblia Online

Anuncios


Toda la Biblia A.T. N.T.




Jueces 5:8 - Biblia Serafín de Ausejo 1975

Por haber escogido dioses nuevos, a las puertas estaba la guerra. ¿Acaso se veían escudos ni lanzas entre cuarenta mil en Israel?

Ver Capítulo
Mostrar Biblia Interlineal

Más versiones

Biblia Reina Valera 1960

Cuando escogían nuevos dioses, La guerra estaba a las puertas; ¿Se veía escudo o lanza Entre cuarenta mil en Israel?

Ver Capítulo

Biblia Nueva Traducción Viviente

Cuando Israel escogió nuevos dioses, la guerra estalló a las puertas de la ciudad. ¡Sin embargo, no se veía ni un escudo ni una lanza entre cuarenta mil guerreros de Israel!

Ver Capítulo

Biblia Católica (Latinoamericana)

Seguían a dioses nuevos, que antes no se veneraban, y los cuarenta mil hombres de Israel no tenían escudo ni lanza.

Ver Capítulo

La Biblia Textual 3a Edicion

Cuando escogían nuevos dioses, La guerra estaba a las puertas, ¿Se veía escudo y lanza Entre cuarenta mil en Israel?

Ver Capítulo

Biblia Reina Valera Gómez (2023)

Escogieron nuevos dioses, la guerra estaba a las puertas: ¿Se veía escudo o lanza entre cuarenta mil en Israel?

Ver Capítulo

Biblia Traducción en Lenguaje Actual

»Dios mío, cuando nos enviaste la guerra por haber adorado a otros dioses, de entre cuarenta mil soldados no se levantó ningún valiente.

Ver Capítulo
Otras versiones



Jueces 5:8
8 Referencias Cruzadas  

Porque me han abandonado, han enajenado este lugar, han incensado en él a otros dioses que no conocieron ni ellos ni sus padres ni los reyes de Judá, han llenado este lugar de sangre inocente


abandonaron a Yahveh, Dios de sus padres, que los había sacado de la tierra de Egipto, y se fueron tras de los dioses extraños, los dioses de los pueblos circunvecinos, se postraron ante ellos y provocaron así la ira de Yahveh.


Pero tampoco a los jueces prestaron oído, sino que se prostituyeron tras de los dioses extraños, se postraron ante ellos y se apartaron pronto del camino por el que habían andado sus padres, que obedecían a los mandatos de Yahveh. No obraron ellos así.


Los israelitas clamaron a Yahveh, pues Yabín tenía novecientos carros de hierro y había ejercido una dura opresión sobre los israelitas durante veinte años.


con voces de quienes se reparten la presa en los abrevaderos. ¡Cántense allí las gestas de Yahveh, las victorias de su caudillaje en Israel, cuando el pueblo de Yahveh ha bajado a las puertas!


Faltaban caudillos en Israel, faltaban, hasta que yo, Débora, surgí, hasta que surgí como madre de Israel.