Ahora, pues, Señor mío, Yahveh, puesto que eres Dios y tus palabras son verdaderas y has prometido a tu siervo esta dicha,
Juan 17:17 - Biblia Serafín de Ausejo 1975 Conságralos en la verdad, tu palabra es verdad. Más versionesBiblia Reina Valera 1960 Santifícalos en tu verdad; tu palabra es verdad. Biblia Nueva Traducción Viviente Hazlos santos con tu verdad; enséñales tu palabra, la cual es verdad. Biblia Católica (Latinoamericana) Conságralos mediante la verdad: tu palabra es verdad. La Biblia Textual 3a Edicion Santifícalos en la verdad, tu palabra es verdad. Biblia Reina Valera Gómez (2023) Santifícalos en tu verdad: Tu palabra es verdad. Biblia Traducción en Lenguaje Actual Tu mensaje es la verdad; haz que al escucharlo, ellos se entreguen totalmente a ti. |
Ahora, pues, Señor mío, Yahveh, puesto que eres Dios y tus palabras son verdaderas y has prometido a tu siervo esta dicha,
Por la opresión del pobre, por el llanto del débil, ahora me levanto -asegura el Señor-: pondré a salvo a todo el que es burlado.
Lo de la tierra buena son los que oyen la palabra con un corazón noble y generoso, la retienen y por su constancia dan fruto.
Y por ellos me consagro a mí mismo, para que también ellos sean consagrados en la verdad.'
Pero ahora pretendéis matarme: precisamente a mí que os he dicho la verdad, la verdad que he oído estando junto a Dios. Eso no lo hizo Abrahán.
y no hizo diferencia alguna entre nosotros y ellos a la hora de purificar sus corazones por la fe.
Y nosotros todos, con el rostro descubierto, reflejando como en un espejo la gloria del Señor, su imagen misma, nos vamos transfigurando con gloria creciente como por la acción del Señor, que es Espíritu.
si es que habéis oído hablar de él y habéis sido adoctrinados conforme a la verdad que hay en Jesús:
Nosotros, en cambio, debemos dar constantemente gracias a Dios por vosotros, hermanos amados por el Señor, porque Dios os ha escogido como primicias para la salvación por la santificación del Espíritu y por la fe en la verdad.
Por lo cual, despojándoos de toda impureza y de todo resto de maldad, recibid con mansedumbre la palabra plantada en vosotros, que es la que puede salvaros.