Sabed bien que él es Dios: él nos ha hecho y somos suyos, su nación y rebaño de sus pastos.
Juan 10:7 - Biblia Serafín de Ausejo 1975 Jesús les dijo de nuevo: 'De verdad os aseguro: yo soy la puerta de las ovejas. Más versionesBiblia Reina Valera 1960 Volvió, pues, Jesús a decirles: De cierto, de cierto os digo: Yo soy la puerta de las ovejas. Biblia Nueva Traducción Viviente entonces les dio la explicación: «Les digo la verdad, yo soy la puerta de las ovejas. Biblia Católica (Latinoamericana) Jesús, pues, tomó de nuevo la palabra: En verdad les digo que yo soy la puerta de las ovejas. La Biblia Textual 3a Edicion Volvió, pues, a decirles Jesús: De cierto, de cierto os digo: Yo soy la puerta de las ovejas. Biblia Reina Valera Gómez (2023) Volvió, pues, Jesús a decirles: De cierto, de cierto os digo: Yo soy la puerta de las ovejas. Biblia Traducción en Lenguaje Actual Entonces Jesús les explicó el ejemplo: «Yo soy la puerta de las ovejas. |
Sabed bien que él es Dios: él nos ha hecho y somos suyos, su nación y rebaño de sus pastos.
Y nosotros tu pueblo, rebaño de tus pastos, te alabaremos por los siglos, cantaremos tus glorias por las generaciones.
Él es nuestro Dios y nosotros el pueblo de sus pastos, el rebaño conducido por su mano: ¡si escucharais hoy su voz!
Todos nosotros como ovejas errábamos, cada uno a su camino nos volvíamos. Pero Yahveh hizo que le alcanzara la iniquidad de todos nosotros.
Vosotras, ovejas mías, sois las ovejas de mi rebaño, y yo soy vuestro Dios -oráculo del Señor Yahveh.'
Como rebaño de ovejas para ofrendas sagradas, como ovejas en Jerusalén durante las solemnidades, así estarán de llenas de rebaños humanos las ciudades derruidas; y sabrán que yo soy Yahveh.'
'En verdad os lo aseguro: el que no entra por la puerta al redil de las ovejas, sino que salta por otra parte, ése es bandido y ladrón;
Yo soy la puerta: el que entre por mí, estará a salvo; podrá entrar y salir, y encontrará pastos.
Respóndele Jesús: 'Yo soy el camino, la verdad y la vida. Nadie llega al Padre, sino por mí.
porque por medio de él los unos y los otros tenemos acceso, en un solo Espíritu, al Padre.