Jeremías 51:14 - Biblia Serafín de Ausejo 1975 Yahveh Sebaot lo ha jurado por sí mismo: '¡Aunque yo te llene de hombres como de langostas, entonarán contra ti el grito de guerra!'. Más versionesBiblia Reina Valera 1960 Jehová de los ejércitos juró por sí mismo, diciendo: Yo te llenaré de hombres como de langostas, y levantarán contra ti gritería. Biblia Nueva Traducción Viviente El Señor de los Ejércitos Celestiales hizo este voto y lo juró por su propio nombre: «Tus ciudades se llenarán de enemigos, como campos plagados de langostas, y cantarán victoria sobre ti». Biblia Católica (Latinoamericana) Yavé de los Ejércitos lo ha jurado por sí mismo: Te llenaré de hombres tan numerosos como langostas, que lanzarán gritos de guerra contra ti. La Biblia Textual 3a Edicion YHVH Sebaot ha jurado por sí mismo: Aunque tu muchedumbre sea más que la langosta, Sobre ti alzarán el grito de victoria.° Biblia Reina Valera Gómez (2023) Jehová de los ejércitos juró por sí mismo, diciendo: Yo te llenaré de hombres como de langostas, y levantarán contra ti gritería. Biblia Traducción en Lenguaje Actual Voy a enviarles muchos enemigos que cantarán victoria sobre ustedes. Yo soy el Dios todopoderoso y les juro que así lo haré». |
Pero escuchad la palabra de Yahveh, judíos todos que habitáis en el país de Egipto: mirad: yo juro por mi gran nombre -dice Yahveh- que en todo el país de Egipto no será pronunciado más mi nombre por boca de hombre alguno de Judá, diciendo: '¡Por vida del Señor Yahveh!'.
talan su bosque -oráculo de Yahveh-; pues son innumerables, sí, más numerosos que langostas; no tienen número.
Porque he jurado por mí mismo -oráculo de Yahveh- que Bosrá se convertirá en horror, oprobio, ruina y maldición, y todas sus ciudades se convertirán en ruinas perpetuas'.
dad alaridos frente a ella en derredor. Ella tiende su mano; sus habitantes se desploman, se derrumban sus murallas. Es la venganza de Yahveh; vengaos de ella. Como ella hizo, hacedle a ella.
Izad bandera en la tierra, tocad trompeta en las naciones, convocadlas para la guerra santa contra ella, convocad contra ella a los reinos -Ararat, Minní y Asquenaz-, nombrad contra ella reclutadores, lanzad caballos como hirsutas langostas.
Os compensaré por los años en que os devoraron el saltamontes y la langosta, la caballeta y el grillo, mi gran ejército que envié contra vosotros.
El Señor Yahveh lo jura por sí mismo -oráculo de Yahveh, Dios Sebaot-: 'Aborrezco el orgullo de Jacob, detesto sus palacios; entregaré la ciudad y cuanto hay en ella'.
Efectivamente, cuando Dios hizo la promesa a Abrahán, no teniendo otro mayor por quien jurar, juró por sí mismo,
Porque ellos subían con sus ganados y sus tiendas; llegaban tan numerosos como langostas, pues ellos y sus camellos eran innumerables. Venían al país para devastarlo.