Por haberme obedecido tú, todas las naciones de la tierra serán bendecidas en tu descendencia'.
Jeremías 4:2 - Biblia Serafín de Ausejo 1975 Si juras: '¡Por vida de Yahveh!'. con verdad, rectitud y justicia, en él serán bendecidas las naciones y en él se gloriarán. Más versionesBiblia Reina Valera 1960 y jurares: Vive Jehová, en verdad, en juicio y en justicia, entonces las naciones serán benditas en él, y en él se gloriarán. Biblia Nueva Traducción Viviente Después, cuando jures por mi nombre diciendo: “Tan cierto como que el Señor vive”, lo podrías hacer con verdad, justicia y rectitud. Entonces serías una bendición a las naciones del mundo, y todos los pueblos vendrían y alabarían mi nombre». Biblia Católica (Latinoamericana) Si juras por la vida de Yavé, con verdad, con derecho y con justicia, entonces tú serás para las naciones una bendición, y serás su gloria. La Biblia Textual 3a Edicion Entonces jurarás por la vida de YHVH, En verdad, en derecho y en justicia, Y las naciones se congratularán con Él, Y en Él se gloriarán.° Biblia Reina Valera Gómez (2023) Y jurarás, diciendo: Vive Jehová, en verdad, en juicio y en justicia; y las naciones se bendecirán en Él, y en Él se gloriarán. Biblia Traducción en Lenguaje Actual Cuando juren en mi nombre, sean sinceros y justos conmigo y con los demás. Así, por amor a ustedes bendeciré a todas las naciones, y ellas me cantarán alabanzas». |
Por haberme obedecido tú, todas las naciones de la tierra serán bendecidas en tu descendencia'.
Respondió Salomón: 'Tú trataste con gran benevolencia a tu siervo David, mi padre, porque él caminó ante tu faz con lealtad y justicia y rectitud de corazón hacia ti. Y tú le conservaste esta gran benevolencia al concederle un hijo que se sentara sobre su trono tal y como hoy acontece.
Que subsista su nombre eternamente, que se extienda su fama en presencia del sol; que las naciones todas se bendigan en él y lo aclamen dichoso.
y tu vigor de rey que quiere la justicia: tú estableces el juicio en equidad y ejecutas la justicia con Jacob.
Por mí mismo lo juro -de mi boca sale la verdad, una palabra que no se retracta-: ante mí se doblará toda rodilla, jurará toda lengua,
Quien desee ser bendecido en el país, deseará ser bendecido por el Dios fiel; y quien quiera jurar en el país, jurará por el Dios fiel. Porque se han olvidado las angustias pasadas, han desaparecido ante a mis ojos.
Yahveh es el Dios verdadero, el Dios vivo y el Rey eterno. Ante su ira tiembla la tierra, y las naciones no soportan su furor.
Y después que los haya arrancado, volveré a tener compasión de ellos, y los restableceré a cada uno en su heredad y a cada uno en su país.
Y si realmente aprenden los caminos de mi pueblo, de modo que juren en mi nombre: '¡Por vida de Yahveh!' -como enseñaron a mi pueblo a jurar por Baal-, entonces serán establecidos en medio de mi pueblo.
Yahveh, mi fuerza y mi fortaleza, mi refugio en el día de angustia, a ti vendrán naciones de los confines de la tierra y dirán: Sólo mentira heredaron nuestros padres, vanidad que de nada sirve.
En aquel tiempo llamarán a Jerusalén trono de Yahveh, y en ella, en Jerusalén, se congregarán todas las naciones en nombre de Yahveh, y no seguirán más la obstinación de su malvado corazón.
Y esto será para mí renombre, gozo, alabanza y gloria en todas las naciones de la tierra que oigan el bien que voy a hacerles, y así teman y se estremezcan ante todo el bien y ante toda la paz que voy a procurarles.
Pues aunque dicen: '¡Por vida de Yahveh!', lo cierto es que juran en falso.
Porque si de verdad enmendáis vuestra conducta y vuestras obras; si de verdad practicáis la justicia entre unos y otros;
'Mirad que vienen días -oráculo de Yahveh- en que castigaré a todos los circuncidados que siguen siendo incircuncisos:
Quitaré de su boca los nombres de los baales, y nunca más se mencionarán sus nombres.
Por eso, ahora mismo -oráculo de Yahveh- convertíos a mí de todo corazón con ayunos, llantos y lamentos;
Quiero traerlos a casa, para que habiten en Jerusalén. Ellos serán mi pueblo, y yo seré su Dios con verdad y con justicia'.
Porque desde el lugar por donde sale el sol hasta el lugar de su ocaso, mi nombre es grande entre las naciones; y en todo lugar, un sacrificio humeante, una oblación pura, se ofrece a mi nombre, porque grande es mi nombre entre las naciones -dice Yahveh Sebaot-.
Y así, según está escrito: Quien quiera ufanarse, que se ufane en el Señor.
Y la Escritura, previendo que Dios justificaría a los gentiles por fe, anunció de antemano a Abrahán: En ti serán bendecidos todos los linajes de la tierra.
Temerás a Yahveh, tu Dios, le servirás, te allegarás a él y jurarás por su nombre.
En tu angustia, cuando todas estas cosas te sobrevengan en los tiempos venideros, te volverás a Yahveh, tu Dios, y escucharás su voz.
Pues la verdadera circuncisión somos nosotros, los que practicamos el culto según el Espíritu de Dios y nos gloriamos en Cristo Jesús, y no ponemos nuestra confianza en la carne,
Pasa aquí la noche, y mañana, si él quiere ejercer su derecho de rescate sobre ti, que te rescate, pero si él no quiere rescatarte ¡vive Yahveh, que yo te he de rescatar! Quédate acostada hasta mañana'.
Pero David insistió: 'Tu padre sabe muy bien que me tienes simpatía y por eso se habrá dicho: 'Que no sepa esto Jonatán, para que no se aflija'. ¡Sin embargo, por vida de Yahveh y por vida tuya, que estoy a un paso de la muerte!'.