Tus valles mejores se llenaron de carros, los jinetes tomaron posición contra la puerta.
Jeremías 1:15 - Biblia Serafín de Ausejo 1975 porque mira: yo estoy convocando a todas las tribus de los reinos del norte -oráculo de Yahveh-; vendrán, y pondrá cada uno su trono a la entrada de las puertas de Jerusalén, contra todos los muros que la rodean y contra todas las ciudades de Judá. Más versionesBiblia Reina Valera 1960 Porque he aquí que yo convoco a todas las familias de los reinos del norte, dice Jehová; y vendrán, y pondrá cada uno su campamento a la entrada de las puertas de Jerusalén, y junto a todos sus muros en derredor, y contra todas las ciudades de Judá. Biblia Nueva Traducción Viviente ¡Escucha! Estoy llamando a los ejércitos de los reinos del norte para que vengan a Jerusalén. ¡Yo, el Señor, he hablado! »Establecerán sus tronos a las puertas de la ciudad; atacarán los muros de Jerusalén y a todas las demás ciudades de Judá. Biblia Católica (Latinoamericana) Pues estoy llamando a todos los reinos del norte, palabra de Yavé. Aquí vienen y cada uno de ellos establece sus cuarteles frente a una de las entradas de Jerusalén, frente a sus murallas y frente a las ciudades de Judá. La Biblia Textual 3a Edicion Porque he aquí Yo convoco a todas las tribus de los reinos del norte, dice YHVH; y vendrán y pondrán cada uno su trono a la entrada de las puertas de Jerusalem,° así contra todos sus muros en derredor, como contra todas las ciudades de Judá. Biblia Reina Valera Gómez (2023) Porque he aquí que yo convoco a todas las familias de los reinos del norte, dice Jehová; y vendrán, y cada uno pondrá su trono a la entrada de las puertas de Jerusalén, y junto a todos sus muros en derredor, y en todas las ciudades de Judá. Biblia Traducción en Lenguaje Actual Ya lo he decidido. Estoy reuniendo a todos los reinos del norte, y vendrán y pondrán sus tronos a la entrada misma de Jerusalén. Atacarán a sus habitantes y a todos los que viven en Judá, y se los llevarán presos. |
Tus valles mejores se llenaron de carros, los jinetes tomaron posición contra la puerta.
¡Escuchad! ¡Una noticia! ¡Mirad! ¡Ya llega un estruendo enorme del país del norte, para hacer de las ciudades de Judá un desierto, una guarida de chacales!
Derrama tu furor sobre los pueblos que no te reconocen, y sobre las naciones que no invocan tu nombre; pues han devorado a Jacob, lo han devorado y consumido, han devastado su morada.
Alzad vuestros ojos y ved a los que vienen del norte. ¿Dónde está el rebaño que se te dio, tu magnífico rebaño?
Si rehúsan tomar de tu mano la copa para beber, les dirás: así dice Yahveh Sebaot: 'Tendréis que beber.
mirad que yo mando a buscar a todas las tribus del norte -oráculo de Yahveh- y a Nabucodonosor, rey de Babilonia, mi siervo, y las traeré contra este país y sus habitantes y contra todas estas naciones de su entorno, los entregaré al exterminio y haré de ellos horror, rechifla y ruinas perpetuas.
Así dice Yahveh: 'En este lugar, acerca del cual vosotros decís: 'Es una ruina, sin hombres y sin animales', en las ciudades de Judá y en las calles de Jerusalén, que están desoladas, sin hombres, sin habitantes y sin animales, se volverá a oír
Palabra que le fue dirigida a Jeremías de parte de Yahveh, cuando Nabucodonosor, rey de Babilonia, con todo su ejército, y todos los reinos de la tierra que estaban bajo el dominio de su mano y todos los pueblos combatían contra Jerusalén y contra sus ciudades, en estos términos:
Estoy dando ya la orden -oráculo de Yahveh- para hacerlos volver a esta ciudad, a fin de que luchen contra ella, la tomen y la entreguen al fuego; pues de las ciudades de Judá voy a hacer un desierto, sin habitantes'.
entraron todos los jefes del rey de Babilonia y se instalaron en la Puerta Central: Nergal Sareser, príncipe de Sin Maguir, oficial mayor, Nebusasbán, alto dignatario, y todos los demás jefes del rey de Babilonia.
Avisad a las naciones: '¡Aquí está!'. Proclamad en Jerusalén: 'Centinelas llegan de un país lejano y dan voces contra las ciudades de Judá'.
Izad bandera hacia Sión: aprisa, no os paréis, pues traigo una desgracia desde el norte, un desastre inmenso.
y diles: así dice Yahveh Sebaot, Dios de Israel: mirad que voy a enviar a buscar a mi siervo Nabucodonosor, rey de Babilonia, para que ponga su trono sobre estas piedras que he escondido y para que extienda sobre ellas su baldaquino.
Por eso se volcó mi furor y mi ira y abrasó las ciudades de Judá y las calles de Jerusalén, que se han convertido en ruina y desolación, como sucede hoy'.
Ha sido avergonzada la hija de Egipto, ha sido entregada en manos de un pueblo del norte.
Mirad: voy a traer contra vosotros a una nación desde lejos, ¡oh casa de Israel! -oráculo de Yahveh-; nación perenne es ésa, nación de tiempo inmemorial, nación cuya lengua no conoces ni entiendes lo que dice.
Así dice Yahveh: Mirad: un pueblo viene de la región del norte, una gran nación avanza desde los confines de la tierra.
¿Quién es tan sabio que entienda esto? ¿A quién habló la boca de Yahveh, que pueda explicarlo? ¿Por qué el país se ha perdido, está abrasado como el desierto, sin que nadie pase?
'Allí están los príncipes del norte: todos ellos y todos los sidonios, que bajaron con los muertos, abochornados, a pesar del terror que causaron con su valentía; descansan, incircuncisos, con los muertos a espada y soportan su ignominia con los que bajan a la fosa.'
Al que viene del norte lo alejaré de vosotros, lo arrojaré a una tierra árida y desolada: su vanguardia al mar oriental, y al mar occidental su retaguardia. Ascenderá su hedor, subirá su fetidez'. ¡Porque Yahveh hace maravillas!
Los caballos rojos salen hacia el país del oriente; los negros salen hacia el país del norte; los blancos salen hacia el país de occidente y los bayos salen hacia el país del sur'.