Pero salió Asá contra él, y se dispusieron en orden de batalla en el valle de Sefatá, cerca de Maresá.
Isaías 18:2 - Biblia Serafín de Ausejo 1975 que envía por el mar embajadores, en canoas de papiro sobre la faz de las aguas! Marchad, mensajeros ligeros, a la nación esbelta y bronceada, al pueblo temible ahora y siempre, a la nación vigorosa y dominante, cuya tierra atraviesan canales. Más versionesBiblia Reina Valera 1960 que envía mensajeros por el mar, y en naves de junco sobre las aguas! Andad, mensajeros veloces, a la nación de elevada estatura y tez brillante, al pueblo temible desde su principio y después, gente fuerte y conquistadora, cuya tierra es surcada por ríos. Biblia Nueva Traducción Viviente que envía embajadores río abajo en rápidos barcos. ¡Vayan, veloces mensajeros! Llévenle un mensaje a un pueblo de gente alta con piel suave, temido en todas partes por sus conquistas y destrucción, y cuya tierra está dividida por ríos. Biblia Católica (Latinoamericana) Vayan, rápidos mensajeros,
al país de gente alta y morena,
cuyo pueblo ha sido siempre temible;
a la nación vigorosa y conquistadora
cuya tierra está surcada por ríos. La Biblia Textual 3a Edicion Que envía embajadores por el mar navegando en naves de papiro, que dicen: Corred presto mensajeros, al pueblo de elevada estatura y de brillante piel, A un pueblo temido por cercanos y lejanos, Nación agresiva y atropelladora, Cuya tierra dividen los ríos. Biblia Reina Valera Gómez (2023) que envía mensajeros por el mar, en naves de junco sobre las aguas! Id, veloces mensajeros, a la nación dispersada y raída, al pueblo temible desde su principio y después; nación agredida y pisoteada, cuya tierra destruyeron los ríos. Biblia Traducción en Lenguaje Actual y que envía a sus mensajeros por el río Nilo en barcas de junco! Veloces mensajeros, regresen a Egipto, a ese pueblo rodeado de ríos, de gente muy alta y de piel brillante; a ese pueblo fuerte y orgulloso, que todo el mundo teme. |
Pero salió Asá contra él, y se dispusieron en orden de batalla en el valle de Sefatá, cerca de Maresá.
Los etíopes y los libios ¿no constituían un ejército numeroso con carros y jinetes en cantidad inmensa? No obstante, por haber confiado tú en Yahveh, él te los entregó en tus manos.
No pudiendo tenerlo escondido por más tiempo, tomó una cesta de papiro, la calafateó con betún y pez, puso en ella al niño y la dejó entre los juncos de la ribera del Nilo.
En aquel tiempo se llevarán dones a Yahveh Sebaot de parte del pueblo esbelto y bronceado, de parte del pueblo temible ahora y siempre, nación vigorosa y dominante, cuya tierra atraviesan canales: al lugar del nombre de Yahveh Sebaot, al monte Sión.
Oí un mensaje de parte de Yahveh, y un mensajero fue enviado a las naciones: ¡reuníos, venid contra ella! ¡En pie para la guerra!
'Aquel día saldrán mensajeros de mi parte, en naves, para difundir el terror en la confiada Etiopía; y habrá pánico entre ellos el día de Egipto, porque he aquí que ya llega.
Visión de Abdías. Así habla el Señor Yahveh para Edom: hemos oído un mensaje de Yahveh, un mensajero ha sido enviado a las naciones: '¡Levantaos! ¡Alcémonos en guerra contra él!'.
Mirad que os he dado poder para caminar sobre serpientes y escorpiones, y contra toda la fuerza del enemigo, sin que nada pueda haceros daño.