Venid, pues, y discutamos, -dice Yahveh-: si son vuestros pecados como la grana, blanquearán como la nieve; si son rojos como el carmín, se volverán como la lana.
Hechos 17:2 - Biblia Serafín de Ausejo 1975 Según su costumbre, Pablo entró allí y, por tres sábados, dialogó con ellos a partir de las Escrituras, Más versionesBiblia Reina Valera 1960 Y Pablo, como acostumbraba, fue a ellos, y por tres días de reposo discutió con ellos, Biblia Nueva Traducción Viviente Como era su costumbre, Pablo fue al servicio de la sinagoga y, durante tres días de descanso seguidos, usó las Escrituras para razonar con la gente. Biblia Católica (Latinoamericana) Pablo, según su costumbre, fue a visitarlos y por tres sábados discutió con ellos, basándose en las Escrituras. La Biblia Textual 3a Edicion Y Pablo, según su costumbre, fue a ellos; y por tres sábados debatió con ellos apoyándose en las Escrituras, Biblia Reina Valera Gómez (2023) Y Pablo, como acostumbraba, fue a ellos, y por tres sábados disputó con ellos de las Escrituras, Biblia Traducción en Lenguaje Actual Como de costumbre, Pablo fue a la sinagoga y, durante tres sábados seguidos, habló con los judíos de ese lugar. Les leía la Biblia, |
Venid, pues, y discutamos, -dice Yahveh-: si son vuestros pecados como la grana, blanquearán como la nieve; si son rojos como el carmín, se volverán como la lana.
El Hijo del hombre se va, conforme está escrito de él; pero ¡ay de ese hombre por quien el Hijo del hombre va a ser entregado! Más le valiera a tal hombre no haber nacido'.
Llegó a Nazaret, donde se había criado, y, según lo tenía por costumbre, entró en la sinagoga el día de sábado y se levantó a leer.
Jesús le respondió: 'Yo he hablado públicamente a la vista de todo el mundo; siempre he enseñado en la sinagoga y en el templo, donde se reúnen todos los judíos, y no he dicho nada en la clandestinidad.
Ellos, después de atravesar Perge, llegaron a Antioquía de Pisidia y, entrando en la sinagoga el día de sábado, se sentaron.
Llegados a Salamina, anunciaban la palabra de Dios en las sinagogas de los judíos. Contaban también con la ayuda de Juan.
En Iconio entraron, como de costumbre, en la sinagoga de los judíos y hablaron de tal manera que abrazó la fe una gran muchedumbre, tanto de judíos como de griegos.
En seguida, los hermanos, por la noche, despidieron a Pablo y a Silas hacia Berea. Ellos, apenas llegaron, se fueron derechos a la sinagoga de los judíos.
Discutía, pues, con los judíos y los prosélitos en la sinagoga, y cada día en el ágora con cuantos encontraba.
Todos los sábados disertaba en la sinagoga, tratando de persuadir tanto a judíos como a griegos.
Entró Pablo en la sinagoga y habló con entereza, por espacio de tres meses. Discutía sobre el reino de Dios e intentaba convencerlos.
Pero cuando Pablo tocó el tema de la justicia y de la continencia y del juicio venidero, Félix, atemorizado, interrumpió: 'Por ahora, basta. Cuando tenga ocasión propicia, te llamaré'.
Fijáronle fecha y vinieron en mayor número adonde se hospedaba. Él les exponía el reino de Dios, dando solemne testimonio de él y tratando de persuadirles sobre Jesús, a partir de la ley de Moisés y de los profetas, desde la mañana hasta por la tarde.
Tomó Felipe la palabra y, partiendo de esta Escritura, le anunció el evangelio de Jesús.
y en seguida predicaba en las sinagogas a Jesús, diciendo que éste era el Hijo de Dios.
Porque os transmití, en primer lugar, lo que a mi vez recibí: que Cristo murió por nuestros pecados según las Escrituras;
Ahora, pues, compareced para que yo formule un litigio con vosotros ante Yahveh acerca de todos los beneficios que Yahveh os ha concedido a vosotros y a vuestros padres.