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Hebreos 5:8 - Biblia Serafín de Ausejo 1975

Y aun siendo Hijo, aprendió, padeciendo, a obedecer

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Biblia Reina Valera 1960

Y aunque era Hijo, por lo que padeció aprendió la obediencia;

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Biblia Nueva Traducción Viviente

Aunque era Hijo de Dios, Jesús aprendió obediencia por las cosas que sufrió.

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Biblia Católica (Latinoamericana)

Aunque era Hijo, aprendió en su pasión lo que es obedecer.

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La Biblia Textual 3a Edicion

Y aunque era Hijo, por lo que padeció aprendió° la obediencia,

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Biblia Reina Valera Gómez (2023)

Y aunque era Hijo, por lo que padeció aprendió la obediencia;

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Biblia Traducción en Lenguaje Actual

Aunque él era Hijo de Dios, por medio del sufrimiento aprendió lo que significa obedecer siempre a Dios.

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Hebreos 5:8
13 Referencias Cruzadas  

Pero él era traspasado por nuestras rebeliones, aplastado por nuestras iniquidades. El castigo que nos valía la paz caía sobre él y por sus cardenales éramos sanados.


Pero Jesús le contestó: 'Permítelo así; porque es conveniente que de este modo cumplamos las disposiciones divinas'. Entonces Juan se lo permitió.


Nadie me la quita, sino que yo por mí mismo la doy; tengo poder para darla y tengo poder para recobrarla. Éste es el mandato que he recibido de mi Padre.'


Si guardáis mis mandamientos permaneceréis en mi amor, lo mismo que yo siempre he guardado los mandamientos de mi Padre y permanezco en su amor.


Jesús les responde: 'Mi alimento es hacer la voluntad del que me envió y llevar a término su obra.


Porque he bajado del cielo no para hacer mi voluntad, sino la voluntad del que me ha enviado.


se humilló a sí mismo, haciéndose obediente hasta la muerte, y muerte de cruz.


En estos últimos días nos ha hablado por medio del Hijo, al que nombró heredero de todas las cosas, y por medio del cual creó también los mundos y los tiempos.


Pues, ¿a cuál de los ángeles dijo Dios jamás: Hijo mío eres tú, hoy te he engendrado yo? ¿O también: Yo seré su padre y él será mi hijo?


Y en cambio, respecto del Hijo: Tu trono, oh Dios, subsiste para siempre; y tu cetro real es un cetro justiciero.


Cristo, por el contrario, en su calidad de Hijo, está al frente de su propia casa: casa que somos nosotros, con tal de que mantengamos [firme hasta el final] la confianza y la gozosa satisfacción de la esperanza.