E hizo Dios la bóveda y separó las aguas que están debajo de la bóveda de las que están encima de ella. Y así fue.
Génesis 7:11 - Biblia Serafín de Ausejo 1975 El año seiscientos de la vida de Noé, en el segundo mes, el día diecisiete del mes, en ese día reventaron todas las fuentes del gran abismo y se abrieron las compuertas del cielo; Más versionesBiblia Reina Valera 1960 El año seiscientos de la vida de Noé, en el mes segundo, a los diecisiete días del mes, aquel día fueron rotas todas las fuentes del grande abismo, y las cataratas de los cielos fueron abiertas, Biblia Nueva Traducción Viviente Cuando Noé tenía seiscientos años, el día diecisiete del segundo mes, todas las aguas subterráneas entraron en erupción, y la lluvia cayó en grandes torrentes desde el cielo. Biblia Católica (Latinoamericana) Cuando Noé contaba seiscientos años de vida, el día diecisiete del segundo mes del año, brotaron todos los manantiales del fondo del mar, mientras se abrían las compuertas del cielo. La Biblia Textual 3a Edicion En el año seiscientos de la vida de Noé, en el segundo mes, el día diecisiete del mes, ese mismo día reventaron todas las fuentes del gran abismo, y las compuertas de los cielos fueron abiertas,° Biblia Reina Valera Gómez (2023) El año seiscientos de la vida de Noé, en el mes segundo, a los diecisiete días del mes, aquel día fueron rotas todas las fuentes del grande abismo, y las ventanas del cielo fueron abiertas; |
E hizo Dios la bóveda y separó las aguas que están debajo de la bóveda de las que están encima de ella. Y así fue.
Voy a traer el diluvio: las aguas sobre la tierra, para exterminar todo ser viviente bajo el cielo. Todo cuanto hay en la tierra perecerá.
Tenía Noé seiscientos años cuando vino el diluvio: las aguas sobre la tierra.
En el mes segundo, a los veintisiete días del mes, estaba ya seca la tierra.
Se cerraron las fuentes del abismo y las compuertas del cielo, y cesó la lluvia torrencial del cielo.
El oficial había respondido al varón de Dios: 'Aunque Yahveh hiciera ventanas en el cielo, ¿podría suceder tal cosa?'. Pero Eliseo le había replicado: 'Con tus propios ojos lo verás, pero no lo comerás'.
Pero el oficial, sobre cuyo brazo se apoyaba el rey, contestó al varón de Dios: 'Aunque Yahveh hiciera ventanas en el cielo, ¿podría suceder tal cosa?'. Respondió Eliseo: 'Con tus propios ojos lo verás, pero no lo comerás'.
Si retiene las aguas, sobreviene la sequía; si las suelta, devastan la tierra.
Cava galerías un pueblo extranjero: donde no pueden hacer pie, oscilan, suspendidos, lejos de los hombres.
¿Has llegado hasta las fuentes del mar y te has paseado por el fondo del abismo?
Juntó, como en un odre, las aguas de los mares, redujo a sus depósitos las aguas del abismo.
por su ciencia se abren las fuentes del abismo y las nubes destilan el rocío.
quien huya del grito de pánico, caerá en la trampa; quien suba del fondo de la trampa, quedará prendido en la traba. Porque se han abierto las esclusas de lo alto y se han movido los cimientos de la tierra.
Se raja y resquebraja la tierra, la tierra se resquiebra, se quiebra, se mueve, se conmueve la tierra.
¿No me temeréis? -oráculo de Yahveh-. ¿No temblaréis ante mí, que puse la arena por frontera al mar, barrera eterna que no ha de pasar? Agitarse podrá, pero no le valdrá; bramarán sus olas, pero no la pasarán.
Cuando da una voz hay un estruendo de aguas en el cielo y levanta las nubes desde los confines de la tierra. Produce relámpagos para la lluvia y saca el viento de sus depósitos.
Porque así dice el Señor Yahveh: 'Cuando yo te convierta en ciudad devastada, como las ciudades despobladas; cuando levante sobre ti el océano y te cubran las aguas caudalosas,
Llevad todos los diezmos a la casa del tesoro, para que haya alimentos en mi casa. Haced la prueba -dice Yahveh Sebaot-, y veréis si no os abro las compuertas del cielo y no derramo sobre vosotros bendición sin medida.
Porque igual que en [aquellos] días anteriores al diluvio seguían comiendo y bebiendo y ellos y ellas se casaban, hasta el día en que Noé entró en el arca,
Cuando estén diciendo: 'Paz y seguridad', entonces, de repente, se abatirá sobre ellos la calamidad, como los dolores de parto sobre una mujer encinta; y no habrá manera de escapar.