Se levantó Jacob e hizo montar a sus hijos y a sus mujeres sobre los camellos.
Génesis 31:34 - Biblia Serafín de Ausejo 1975 Pero Raquel había tomado los terafim, los había colocado en la albarda del camello y se había sentado encima. Labán rebuscó por toda la tienda, pero no halló nada. Más versionesBiblia Reina Valera 1960 Pero tomó Raquel los ídolos y los puso en una albarda de un camello, y se sentó sobre ellos; y buscó Labán en toda la tienda, y no los halló. Biblia Nueva Traducción Viviente pero Raquel había tomado los ídolos y los había escondido en la montura de su camello, y estaba sentada encima de ellos. Cuando Labán terminó de buscar en cada rincón de la carpa sin encontrarlos, Biblia Católica (Latinoamericana) pero Raquel había tomado los ídolos familiares y colocándolos debajo de la montura del camello se sentó encima mientras Labán registraba toda su tienda y no encontraba nada. La Biblia Textual 3a Edicion pero Raquel ya había tomado los ídolos y los había metido debajo de la albarda del camello, y se había sentado encima de ellos. Labán pues rebuscó por toda la tienda, pero no los halló. Biblia Reina Valera Gómez (2023) Y tomó Raquel los ídolos, y los puso en una albarda de un camello, y se sentó sobre ellos; y buscó Labán por toda la tienda pero no los halló. Biblia Traducción en Lenguaje Actual Pero Raquel había puesto los ídolos bajo la montura del camello, y se había sentado sobre ellos, por eso le dijo a su padre: «No se enoje si no me levanto, pero es que estoy con mi menstruación». Y así, aunque Labán buscó y rebuscó por toda la tienda, no pudo encontrar sus ídolos. Al verlo buscar por todos lados, |
Se levantó Jacob e hizo montar a sus hijos y a sus mujeres sobre los camellos.
Mientras Labán estaba en el esquileo de su rebaño, Raquel hurtó los terafim de su padre.
Entró Labán en la tienda de Jacob, en la de Lía y en la de las dos siervas, y no halló nada. Salió de la tienda de Lía y entró en la de Raquel.
Dijo ella a su padre: 'No se enoje mi señor si no puedo levantarme ante ti, pues me pasa lo que suele llegar a las mujeres'. Rebuscó Labán, pero no halló los terafim.
Porque durante mucho tiempo estarán los hijos de Israel sin rey y sin príncipe, sin sacrificio y sin estela, sin efod y sin terafim.
Toda silla de montar sobre la cual ha cabalgado el enfermo de flujo, será impura.
Respondió él: 'Os habéis apoderado del dios que yo fabriqué y de mi sacerdote, y os vais. ¿Qué me queda a mí? ¿Cómo podéis decir: qué te pasa?'.
Pues la rebeldía es como pecado de hechicería, y la contumacia como delito de idolatría. Porque tú has rechazado la palabra de Yahveh, él también te rechaza para que ya no seas rey'.