La Biblia Online

Anuncios


Toda la Biblia A.T. N.T.




Génesis 30:8 - Biblia Serafín de Ausejo 1975

Dijo Raquel: 'He competido con mi hermana y he vencido'. Por eso lo llamó Neftalí.

Ver Capítulo
Mostrar Biblia Interlineal

Más versiones

Biblia Reina Valera 1960

Y dijo Raquel: Con luchas de Dios he contendido con mi hermana, y he vencido. Y llamó su nombre Neftalí.

Ver Capítulo

Biblia Nueva Traducción Viviente

Raquel le puso por nombre Neftalí, porque dijo: «He luchado mucho con mi hermana, ¡y estoy ganando!».

Ver Capítulo

Biblia Católica (Latinoamericana)

Y Raquel dijo: 'Tuve una lucha tremenda con mi hermana y he vencido. Por eso lo llamó Neftalí.

Ver Capítulo

La Biblia Textual 3a Edicion

Y dijo Raquel: Con luchas de Dios° he luchado con mi hermana, y he vencido. Y llamó su nombre Neftalí.°

Ver Capítulo

Biblia Reina Valera Gómez (2023)

Y dijo Raquel: Con grandes luchas he contendido con mi hermana, y he vencido. Y llamó su nombre Neftalí.

Ver Capítulo

Biblia Traducción en Lenguaje Actual

A este niño Raquel lo llamó Neftalí, que significa «lucha», porque dijo: «La lucha contra mi hermana ha sido dura, pero he ganado».

Ver Capítulo
Otras versiones



Génesis 30:8
12 Referencias Cruzadas  

'Escucha, señor nuestro. Tú eres entre nosotros como un príncipe de Dios; sepulta, pues, a tu difunta en la mejor de nuestras sepulturas. Ninguno de nosotros te negará su sepulcro para que sepultes en él a tu difunta'.


Bilhá, sierva de Raquel, concibió de nuevo y dio un segundo hijo a Jacob.


Viendo Lía que ya no tenía más hijos, tomó a Zilpá, su esclava, y se la dio por mujer a Jacob.


Hijos de Bilhá, sierva de Raquel: Dan y Neftalí.


Hijos de Neftalí: Yajseel, Guní, Yéser y Silén.


Neftalí es una corza en libertad que da cervatillos graciosos.


Orad a Yahveh para que cesen los truenos de Dios y el granizo; os dejaré salir, y no os quedaréis aquí por más tiempo'.


Después, la tribu de Neftalí; el príncipe de los hijos de Neftalí es Ajirá, hijo de Enán.


Y dejando Nazaret, se fue a vivir a Cafarnaún, ciudad marítima, en los confines de Zabulón y Neftalí,


A Neftalí le dijo: 'Neftalí, colmado de favores, lleno de bendiciones de Yahveh; son su posesión el mar y el mediodía'.


Cundió el pánico en el campamento, en el campo y en toda la gente de la guarnición; y hasta la tropa de la avanzadilla fue víctima del pánico. Tembló la tierra como presa de un terror divino.