Filipenses 1:8 - Biblia Serafín de Ausejo 1975 Dios me es testigo de cuántos deseos tengo, en las entrañas de Cristo Jesús, de estar con todos vosotros. Más versionesBiblia Reina Valera 1960 Porque Dios me es testigo de cómo os amo a todos vosotros con el entrañable amor de Jesucristo. Biblia Nueva Traducción Viviente Dios sabe cuánto los amo y los extraño con la tierna compasión de Cristo Jesús. Biblia Católica (Latinoamericana) Bien sabe Dios que la ternura de Cristo Jesús no me permite olvidarlos. La Biblia Textual 3a Edicion Porque Dios es mi testigo de cómo os anhelo vehementemente a todos vosotros en las entrañas de Jesús el Mesías. Biblia Reina Valera Gómez (2023) Porque Dios me es testigo de cuánto os amo a todos vosotros entrañablemente en Jesucristo. Biblia Traducción en Lenguaje Actual Dios sabe que no miento cuando digo que los extraño y los quiero con el tierno amor que Jesucristo me da. |
Por eso mis entrañas, por Moab, resuenan como cítara, y todo mi interior por Quir Jeres.
Mira desde el cielo y observa desde tu santa y gloriosa morada: ¿dónde está tu celo y tu fuerza? ¿La ternura de tus entrañas y tu compasión por mí se han detenido?
¿Es Efraín para mí un hijo tan querido o un niño de tal predilección que siempre que hablo de él' lo recuerdo más aún? Por eso se conmueven por él mis entrañas y tengo que compadecerme de él' -oráculo de Yahveh-.
Por las entrañas misericordiosas de nuestro Dios vendrá a visitarnos la aurora de lo alto,
Porque Dios, a quien doy culto en mi espíritu anunciando el evangelio de su Hijo, me es testigo de que os recuerdo incensantemente
Digo la verdad en Cristo, no miento -y de ello me da testimonio mi conciencia en el Espíritu Santo-:
Nos alegramos cuando nosotros somos débiles y vosotros sois fuertes. Y esto es lo que pedimos: vuestra perfección completa.
No es en nosotros donde os falta amplio espacio; es en vuestras propias entrañas donde el espacio es estrecho.
Y su afecto entrañable hacia vosotros se ha redoblado al recordar la solicitud de todos vosotros: de cómo lo recibisteis con reverencial deferencia.
Hijos míos, a quienes de nuevo estoy dando a luz con dolor, hasta que Cristo sea formado en vosotros.
Si hay, pues, un estímulo en Cristo, un aliento de amor, una comunicación de Espíritu, una entrañable ternura y compasión,
Sentía ya gran añoranza de todos vosotros y andaba preocupado, porque habíais tenido noticias de su enfermedad.
Así, pues, hermanos míos queridos y añorados, gozo y corona mía, permaneced así firmes en el Señor, queridos.
Pues quiero que sepáis qué clase de batalla estoy librando por vosotros, por los de Laodicea y por cuantos no me han conocido personalmente,
Revestíos, pues, como escogidos de Dios, pueblo santo y amado, de entrañable misericordia, de bondad, de humildad, de comprensión, de paciencia,
Nunca recurrimos, como bien sabéis, a la adulación ni movidos por oculta codicia. Dios es testigo de ello.
Tal era nuestro cariño para con vosotros, que deseábamos poner a vuestra disposición no sólo el evangelio de Dios, sino nuestras propias vidas. Tan queridos llegasteis a ser para nosotros.
Y, acordándome de tus lágrimas, estoy deseando verte, para llenarme de alegría.
Sí, hermano, que saque yo algún provecho de ti en el Señor. ¡Alivia mi corazón en Cristo!
Si uno tiene bienes del mundo y viendo que su hermano pasa necesidad le cierra sus entrañas, ¿cómo permanece en él el amor de Dios?