Yo sé, oh Dios mío, que tú sondeas los corazones y amas la rectitud; por eso con rectitud de corazón te he ofrecido espontáneamente todo esto, y ahora veo con alegría que tu pueblo, aquí presente, te ofrece por su propia voluntad sus dones.
Filemón 1:14 - Biblia Serafín de Ausejo 1975 no obstante, nada he querido hacer sin tu consentimiento, para que esta buena acción tuya no resultara como hecha por compromiso, sino con espontaneidad. Más versionesBiblia Reina Valera 1960 pero nada quise hacer sin tu consentimiento, para que tu favor no fuese como de necesidad, sino voluntario. Biblia Nueva Traducción Viviente pero no quise hacer nada sin tu consentimiento. Preferí que ayudaras de buena gana y no por obligación. Biblia Católica (Latinoamericana) Pero no quise hacer nada sin tu acuerdo, ni imponerte una obra buena, sino dejar que la hagas libremente. La Biblia Textual 3a Edicion pero nada quise hacer sin tu consentimiento, para que tu bien no sea como por medio de coacción,° sino voluntariamente. Biblia Reina Valera Gómez (2023) pero nada quise hacer sin tu consentimiento; para que tu favor no fuese como de necesidad, sino voluntario. Biblia Traducción en Lenguaje Actual Pero no haré nada sin que tú estés de acuerdo, para que el favor que te pido no te resulte una obligación. |
Yo sé, oh Dios mío, que tú sondeas los corazones y amas la rectitud; por eso con rectitud de corazón te he ofrecido espontáneamente todo esto, y ahora veo con alegría que tu pueblo, aquí presente, te ofrece por su propia voluntad sus dones.
En ti está la nobleza desde tu nacimiento en esplendor sagrado desde el seno, desde la aurora de tu infancia.
Porque si lo hiciera por propia iniciativa, tendría derecho a la paga; pero no hago más que cumplir un encargo.
¿Quién es el que se alista en un ejército a sus propias expensas? ¿Quién planta una viña y no come de sus frutos? ¿Quién pastorea un rebaño y no toma su leche?
No es que pretendamos dominar con imperio en vuestra fe, sino que colaboramos con vuestra alegría, pues estáis cimentados en la fe.
Porque cuando hay buena voluntad, se acepta con gusto lo que uno tiene y no se le pide lo que no tiene.
Creí, pues, necesario rogar a los hermanos que se anticiparan en ir a vosotros para organizar con antelación vuestra prometida donación, de modo que esté preparada como nacida de la generosidad, no llevada a cabo con tacañería.
Cada uno dé lo que su corazón le dicte, no a disgusto ni a la fuerza, pues Dios ama al que da con alegría.