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Éxodo 9:17 - Biblia Serafín de Ausejo 1975

Tú te opones todavía a mi pueblo y no lo dejas partir.

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Biblia Reina Valera 1960

¿Todavía te ensoberbeces contra mi pueblo, para no dejarlos ir?

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Biblia Nueva Traducción Viviente

Pero todavía actúas como señor y dueño de mi pueblo, te niegas a dejarlo salir.

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Biblia Católica (Latinoamericana)

¿Y todavía te opones a que salga mi pueblo?

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La Biblia Textual 3a Edicion

¿Todavía te yergues como una barrera contra mi pueblo para no dejarlos partir?

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Biblia Reina Valera Gómez (2023)

¿Todavía te ensalzas tú contra mi pueblo, para no dejarlos ir?

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Biblia Traducción en Lenguaje Actual

»Dile que si insiste en no dejar salir a mi pueblo,

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Otras versiones



Éxodo 9:17
14 Referencias Cruzadas  

¿Tienes tú un brazo como el de Dios? ¿Truena tu voz como la suya?


¿Quién, por fuerte y sabio que sea, puede provocarle impunemente?


Pero te he dejado con vida, para darte a conocer mi fuerza y para que mi nombre se divulgue sobre toda la tierra.


Pero mira que mañana, a esta misma hora, haré llover una granizada tan fuerte como no la hubo igual en Egipto desde el día en que fue fundado hasta hoy.


¿Se jacta el hacha ante quien corta con ella? ¿Se engríe la sierra ante quien tira de ella? ¡Como si la vara blandiera a quien la alza o un bastón alzara a quien no es de madera!


Yahveh, tu mano está alzada, pero ellos no la ven. ¡Vean, avergonzados, tu celo por el pueblo; el fuego devore a tus enemigos!


Porque te has enfurecido contra mí, porque tu insolencia ha llegado a mis oídos, pondré mi anillo en tus narices, mi freno en tus labios, y te haré volver por el camino que trajiste.


¡Ay de quien discute con su modelador, cacharro entre cacharros de barro! ¿Dice la arcilla al alfarero: 'Qué haces?'. o: '¿Tu obra no tiene asas?'.


Por eso, así dice el Señor Yahveh: 'Por haber equiparado tu corazón al corazón de Dios,


Pero cuando su corazón se ensoberbeció y su espíritu se obstinó en el orgullo, fue derribado de su trono real y despojado de su gloria.


Pero en aquel mismo instante lo hirió un ángel del Señor, por no haber dado gloria a Dios; y, comido de gusanos, expiró.


¿O es que vamos a provocar a celos al Señor? ¿Somos acaso más fuertes que Él?