Y Yahveh sacudirá a Israel como una caña es agitada en el agua. Por haber fabricado aserás, provocando la ira de Yahveh, arrancará a Israel de esta tierra buena que dio a sus padres y los dispersará al otro lado del Río.
Éxodo 34:13 - Biblia Serafín de Ausejo 1975 Por el contrario, derribad sus altares, romped sus estelas y talad sus bosques sagrados. Más versionesBiblia Reina Valera 1960 Derribaréis sus altares, y quebraréis sus estatuas, y cortaréis sus imágenes de Asera. Biblia Nueva Traducción Viviente En cambio, deberás destruir sus altares paganos, destrozar sus columnas sagradas y derribar los postes dedicados a la diosa Asera. Biblia Católica (Latinoamericana) Más bien destruye sus altares, quiebra sus piedras levantadas y corta sus troncos sagrados.
- La Biblia Textual 3a Edicion antes bien, derribaréis sus altares, quebraréis sus estelas y talaréis sus Aseras;° Biblia Reina Valera Gómez (2023) Mas derribaréis sus altares, y quebraréis sus estatuas, y talaréis sus imágenes de Asera. Biblia Traducción en Lenguaje Actual Al contrario, deberán destruir completamente sus altares y sus ídolos. |
Y Yahveh sacudirá a Israel como una caña es agitada en el agua. Por haber fabricado aserás, provocando la ira de Yahveh, arrancará a Israel de esta tierra buena que dio a sus padres y los dispersará al otro lado del Río.
demolieron el altar de Baal y destruyeron el templo de Baal, que convirtieron en letrinas hasta el día de hoy.
Él fue quien suprimió los lugares altos, rompió las estelas, taló los aserás y destrozó la serpiente de bronce que había fabricado Moisés, porque hasta aquellos días los israelitas quemaban incienso ante ella. La llamaban Nejustán.
Destrozó las estelas, taló las aserás y llenó sus lugares de huesos humanos.
y ordenó a Judá que siguiera en busca de Yahveh, Dios de sus padres, y cumpliera la ley y los mandamientos.
Incluso a Maacá, madre de Asá, la despojó el rey de su dignidad de reina madre, porque había fabricado para aserá un ídolo abominable. Asá derribó el ídolo, lo hizo pedazos y lo quemó en el torrente Cedrón.
Su corazón cobró ánimos para seguir los caminos de Yahveh, hasta hacer desaparecer de Judá los lugares altos y las aserás.
Abandonando el templo de Yahveh, Dios de sus padres, sirvieron a las aserás y a los ídolos. La cólera de Dios se cernió sobre Judá y Jerusalén por culpa de ellos.
Cuando todo esto hubo terminado, todos los israelitas que allí se encontraban salieron por las ciudades de Judá y rompieron las estelas, derribaron las aserás y demolieron los lugares altos y los altares por todo Judá y Benjamín, y también por Efraín y Manasés, hasta acabar con ellos. Después, todos los israelitas regresaron, cada uno a su propiedad, a sus ciudades.
Su oración, y cómo fue atendido, todos sus pecados y prevaricaciones, los sitios en que construyó los lugares altos y colocó las aserás y los ídolos, antes de haberse humillado, están consignados en los relatos de los videntes.
No te postrarás delante de sus dioses ni los servirás, ni obrarás según su conducta, sino que destruirás sus dioses y arrasarás sus estelas.
No mirará a los altares, hechura de sus manos, y no verá lo que hicieron sus dedos: las aserás y las estelas solares.
Así, con esto será expiada la culpa de Jacob, y éste será todo el fruto: quitarle su pecado; que deje todas las piedras del altar como piedras de cal desmenuzadas, que no queden en pie ni aserás ni estelas.
Como a sus hijos, así recuerdan sus altares y sus aserás, junto al árbol frondoso, sobre las altas colinas
debéis arrojar de delante de vosotros a todos los habitantes del país, destruir todas sus imágenes, todas sus estatuas de metal fundido, y demoler todos sus lugares altos.
No plantarás árboles a modo de bosques sagrados junto al altar que construyas para Yahveh, tu Dios,
Por el contrario, así os comportaréis con ellas: demoleréis sus altares, romperéis sus estelas, talaréis sus bosques sagrados y prenderéis fuego a sus ídolos.
mientras que, por vuestra parte, no haréis alianza con los habitantes de este país, sino que destruiréis sus altares. Pero vosotros no habéis escuchado mi voz. ¿Por qué habéis hecho esto?
Aquella noche le dijo Yahveh: 'Toma el toro cebado que tiene tu padre. Derriba el altar de Baal que tiene tu padre, y tala la aserá que está junto a él.
Después alzarás un altar bien construido a Yahveh, tu Dios, en la cima de ese fortín; tomarás luego el toro y lo ofrecerás en holocausto con la leña de la aserá que has talado'.