Y con él subieron también carros y jinetes, formando un cortejo muy considerable.
Éxodo 14:28 - Biblia Serafín de Ausejo 1975 Las aguas, al reunirse, cubrieron carros y jinetes, todo el ejército del Faraón, que había entrado tras ellos en el mar. No quedó ni uno solo. Más versionesBiblia Reina Valera 1960 Y volvieron las aguas, y cubrieron los carros y la caballería, y todo el ejército de Faraón que había entrado tras ellos en el mar; no quedó de ellos ni uno. Biblia Nueva Traducción Viviente Enseguida las aguas volvieron a su lugar y cubrieron todos los carros y a sus conductores: el ejército completo del faraón. No sobrevivió ni uno de los egipcios que entró al mar para perseguir a los israelitas. Biblia Católica (Latinoamericana) Las aguas al volver cubrieron los carros, los caballos y su gente, o sea, todo el ejército de Faraón que había entrado en el mar persiguiéndolos: no se escapó ni uno solo. La Biblia Textual 3a Edicion Las aguas retornaron y cubrieron los carros, los jinetes y todo el ejército de Faraón que había entrado tras ellos en el mar. No quedó ni uno de ellos. Biblia Reina Valera Gómez (2023) Y volvieron las aguas, y cubrieron los carros y la caballería, y todo el ejército de Faraón que había entrado tras ellos en el mar; no quedó de ellos ni uno. Biblia Traducción en Lenguaje Actual a todo el ejército egipcio y a sus carros de guerra. ¡Ni un solo soldado egipcio quedó con vida! |
Y con él subieron también carros y jinetes, formando un cortejo muy considerable.
Subía más y más el nivel de las aguas sobre la tierra y el arca flotaba sobre la superficie de las aguas.
Así, cuando los de Judá llegaron a la vista del desierto y miraron hacia la muchedumbre, no vieron sino cadáveres tendidos por tierra; no quedaba ningún superviviente.
Tú hendiste el mar ante ellos, les hiciste pasar a pie enjuto por medio del mar, y hundiste en el abismo a sus perseguidores como se hunde una piedra en aguas profundas.
Moisés dijo al pueblo: 'No temáis; quedaos tranquilos y veréis la salvación que Yahveh llevará hoy a cabo en favor vuestro; pues a los egipcios que hoy veis, ya no los volveréis a ver más.
Soplaste con tu aliento y el mar los cubrió, se hundieron, como plomo, en las procelosas aguas.
Entraron en el mar los caballos del Faraón, sus carros y sus guerreros, y echó Yahveh sobre ellos las aguas del mar, mientras que los israelitas pasaron por el lecho del mar a pie enjuto.
Saliste para salvar a tu pueblo, para salvar a tu ungido. Aplastas el techo de la casa del impío, descubres sus cimientos hasta la roca. Selah
lo que hizo al ejército de Egipto, a sus caballos y a sus carros, arrojando sobre ellos las aguas del mar de los Juncos cuando os perseguían y destruyéndolos Yahveh hasta este día;
Por la fe pasaron por el Mar Rojo como por tierra seca, mientras que los egipcios, al intentar lo mismo, perecieron ahogados.
Barac siguió en persecución de los carros y del ejército hasta Jaróset Hagoin y todo el ejército de Sísara cayó a filo de espada: no quedó ni uno.