dichoso el hombre al que el Señor no culpa de maldad, que no tiene en su espíritu falsía.
Efesios 4:15 - Biblia Serafín de Ausejo 1975 sino que, profesando la verdad en amor, crezcamos en todos sentidos hacia él, que es la cabeza, Cristo, Más versionesBiblia Reina Valera 1960 sino que siguiendo la verdad en amor, crezcamos en todo en aquel que es la cabeza, esto es, Cristo, Biblia Nueva Traducción Viviente En cambio, hablaremos la verdad con amor y así creceremos en todo sentido hasta parecernos más y más a Cristo, quien es la cabeza de su cuerpo, que es la iglesia. Biblia Católica (Latinoamericana) Estaremos en la verdad y el amor, e iremos creciendo cada vez más para alcanzar a aquel que es la cabeza, Cristo. La Biblia Textual 3a Edicion sino que hablando° la verdad en amor, crezcamos en todas las cosas en Aquel que es la cabeza: El Mesías, Biblia Reina Valera Gómez (2023) Antes hablando la verdad en amor, crezcamos en todas las cosas, en Aquél que es la cabeza, en Cristo; Biblia Traducción en Lenguaje Actual Al contrario, el amor debe hacernos decir siempre la verdad, para que en todo lo que hagamos nos parezcamos cada vez más a Cristo, que es quien gobierna la iglesia. |
dichoso el hombre al que el Señor no culpa de maldad, que no tiene en su espíritu falsía.
Éstas son las cosas que debéis hacer: decíos la verdad unos a otros y juzgad en vuestras puertas con juicio de paz;
Jesús vio a Natanael, que se le acercaba, y dice de él: 'Éste es un auténtico israelita, en quien no hay doblez'.
Sea el amor sin fingimiento. Aborreced lo malo. Estad firmemente adheridos a lo bueno.
Pero quisiera que comprendierais esto: la cabeza de todo varón es Cristo; la cabeza de la mujer es el varón; y la cabeza de Cristo es Dios.
Al contrario, hemos renunciado a los encubrimientos vergonzantes y no procedemos con astucia ni falseamos la palabra de Dios, sino que, por el contrario, mediante la manifestación de la verdad nos recomendamos a nosotros mismos ante toda conciencia humana en la presencia de Dios.
No es una orden, sino que os hablo del interés de los otros para poner a prueba la autenticidad de vuestro amor.
Puso bajos sus pies todas las cosas y lo dio por cabeza suprema a la Iglesia,
por cuanto nos ha elegido en él antes de la creación del mundo, para ser santos e inmaculados en su presencia. En su amor
en el cual toda construcción, bien ajustada, crece hasta formar un templo santo en el Señor;
Por lo cual, desechando la mentira, que cada uno hable a su prójimo con verdad, porque somos miembros los unos de los otros.
Porque el marido es cabeza de la mujer, como también Cristo, salvador del cuerpo, es cabeza de la Iglesia.
Una vez ya purificados con la sumisión a la verdad ordenada a un sincero amor fraterno, amaos de corazón y con sinceridad unos a otros.
Apeteced, como niños recién nacidos, la leche pura y verdadera, para crecer así hacia la salvación,
Creced en gracia y conocimiento de nuestro Señor y Salvador Jesucristo. A él la gloria ahora y para el día de la eternidad. [Amén.]
Ella le dijo entonces: '¿Cómo puedes decir 'te amo', si tu corazón no está conmigo? Es la tercera vez que te has burlado de mí, pues todavía no me has declarado cuál es el secreto de tu gran fuerza'.