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Deuteronomio 28:24 - Biblia Serafín de Ausejo 1975

En vez de lluvia Yahveh mandará sobre tu tierra polvo y arena, que bajarán del cielo sobre ti, hasta que perezcas.

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Más versiones

Biblia Reina Valera 1960

Dará Jehová por lluvia a tu tierra polvo y ceniza; de los cielos descenderán sobre ti hasta que perezcas.

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Biblia Nueva Traducción Viviente

El Señor convertirá en polvo la lluvia que riega tu tierra, y el polvo caerá del cielo hasta que quedes destruido.

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Biblia Católica (Latinoamericana)

En vez de lluvia, Yavé te mandará cenizas y polvo, que caerán del cielo hasta que te hayan barrido.

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La Biblia Textual 3a Edicion

En lugar de lluvia, YHVH dará a tu tierra polvo y ceniza, los cuales descenderán de los cielos sobre ti, hasta que seas destruido.

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Biblia Reina Valera Gómez (2023)

Jehová dará por lluvia a tu tierra polvo y ceniza: del cielo descenderán sobre ti hasta que perezcas.

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Biblia Traducción en Lenguaje Actual

En vez de lluvia, Dios enviará polvo y arena hasta destruirlo todo.

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Otras versiones



Deuteronomio 28:24
8 Referencias Cruzadas  

Entonces Yahveh hizo llover sobre Sodoma y Gomorra azufre y fuego de Yahveh, desde el cielo,


Por eso, cual la lengua de fuego devora el rastrojo y el heno se consume en la llama, su raíz se convertirá en podredumbre y su flor subirá como el polvo. Pues despreciaron la ley de Yahveh Sebaot, desdeñaron la palabra del Santo de Israel.


Os derribé como Dios derribó a Sodoma y a Gomorra, y fuisteis como tizón sacado del incendio, pero no habéis vuelto a mí -oráculo de Yahveh-.


Por eso, por causa vuestra, el cielo ha retenido la lluvia y la tierra se ha negado a dar sus frutos.


porque la cólera de Yahveh se encendería contra vosotros, cerraría los cielos, no habría más lluvia, la tierra no daría sus frutos y desapareceríais rápidamente de la buena tierra que Yahveh os da.


Yahveh te abrirá el rico tesoro del cielo para darle a su tiempo la lluvia a tu tierra y para bendecir todas sus empresas; así tú prestarás a muchas naciones, y de ninguna tendrás que tomar prestado.


El cielo, sobre tu cabeza, será de bronce; y el suelo, debajo de ti, de hierro.