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Daniel 10:1 - Biblia Serafín de Ausejo 1975

En el año tercero de Ciro, rey de Persia, le fue revelado a Daniel, por sobrenombre Baltasar, este mensaje: 'Verdad y gran combate'. Fijó su atención en el mensaje y se le descubrió su sentido mediante una visión.

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Biblia Reina Valera 1960

En el año tercero de Ciro rey de Persia fue revelada palabra a Daniel, llamado Beltsasar; y la palabra era verdadera, y el conflicto grande; pero él comprendió la palabra, y tuvo inteligencia en la visión.

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Biblia Nueva Traducción Viviente

En el tercer año del reinado de Ciro de Persia, Daniel (también llamado Beltsasar) tuvo otra visión. Comprendió que la visión tenía que ver con sucesos que ciertamente ocurrirían en el futuro, es decir, tiempos de guerra y de grandes privaciones.

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Biblia Católica (Latinoamericana)

El tercer año de Ciro, rey de Persia, una palabra fue revelada a Daniel, de sobrenombre Baltasar. Este mensaje fidedigno se refería a una prueba grande. Daniel comprendió la palabra y recibió la explicación de la visión.

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La Biblia Textual 3a Edicion

En el año tercero de Ciro rey de Persia fue revelada palabra a Daniel, llamado Beltsasar. Palabra verdadera acerca de un gran conflicto. Y él comprendió la palabra y tuvo inteligencia en la visión.

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Biblia Reina Valera Gómez (2023)

En el tercer año de Ciro, rey de Persia, fue revelada palabra a Daniel, cuyo nombre era Beltsasar; y la palabra era verdadera, mas el tiempo fijado era largo; pero él comprendió la palabra, y tuvo inteligencia en la visión.

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Biblia Traducción en Lenguaje Actual

Daniel también escribió: «Yo tuve otro sueño acerca de lo que estaba por pasar. Cuando eso sucedió, Ciro llevaba ya tres años como rey de Persia. También ese sueño era muy difícil de entender, pero yo me propuse entenderlo, y lo logré. »Durante tres semanas estuve muy triste. No comí carne ni tomé vino, ni probé nada de lo que me gustaba. Tampoco me puse ningún perfume.

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Daniel 10:1
28 Referencias Cruzadas  

Si el sueño del Faraón se ha repetido por dos veces, es porque Dios lo tiene firmemente decidido y Dios se apresura a ejecutarlo.


El año primero de Ciro, rey de Persia, en cumplimiento del oráculo de Yahveh pronunciado por Jeremías, excitó Yahveh el espíritu de Ciro, rey de Persia, quien hizo publicar de viva voz y también por escrito, por todo su reino, este decreto:


Pagaron con dinero a los canteros y a los carpinteros, y con alimentos, bebidas y aceite a los sidonios y a los tirios, para que trajesen por mar, desde el Líbano a Yafa, maderas de cedro, de acuerdo con el permiso que les había dado Ciro, rey de Persia.


Pero Zorobabel, Josué y los demás jefes de familia de Israel les respondieron: 'No podéis colaborar con nosotros para edificar un templo a nuestro Dios, sino que hemos de ser nosotros solos quienes lo edifiquemos en honor de Yahveh, Dios de Israel, pues así lo dispuso Ciro, rey de Persia '.


Sobornaron contra ellos a algunos consejeros para hacerles fracasar en su proyecto. Así durante toda la vida de Ciro, rey de Persia, hasta el reinado de Darío, rey de Persia.


Y así, los ancianos de los judíos continuaron con éxito la reconstrucción, siguiendo las profecías del profeta Ageo y de Zacarías, hijo de Idó, y terminaron la edificación por mandato del Dios de Israel y según el decreto de Ciro, de Darío y de Artajerjes, rey de Persia.


'En el año primero del rey Ciro, el rey Ciro promulgó este edicto relativo al templo de Dios en Jerusalén: 'Sea reconstruido el templo, como lugar donde se ofrezcan sacrificios, y échense sus cimientos. Su altura será de sesenta codos, y su anchura de sesenta codos.


quien dice a Ciro: 'Pastor mío', pues todo mi querer cumplirá cuando digo a Jerusalén: 'Serás reedificada', y al templo: 'Serás restablecido'.


Dios otorgó a aquellos cuatro jóvenes conocimiento e inteligencia de toda escritura y sabiduría. Daniel, además, poseía el discernimiento de toda suerte de visiones y sueños.


Daniel permaneció allí hasta el año primero de Ciro.


El jefe de los eunucos les puso los nombres siguientes: Daniel se llamaría Baltasar; Ananías, Sidrac; Misael, Misac; y Azarías, Abdénago.


He venido para darte a conocer lo que le sucederá a tu pueblo al final de los tiempos, porque se trata aún de una visión para aquellos días'.


'Ahora te revelaré la verdad: habrá aún tres reyes en Persia, y el cuarto acumulará mayores riquezas que todos los demás. Cuando gracias a sus riquezas aumente su poder, concitará a todos contra el reino de Grecia.


'Pero tú, Daniel, guarda en secreto estas palabras y sella el libro hasta el tiempo del fin. Muchos lo estudiarán y aumentarán su conocimiento.'


Él respondió: 'Vete, Daniel, porque estas palabras están cerradas y selladas hasta el tiempo del fin.


Es Él quien cambia los tiempos y los momentos, quien destrona y entroniza a los reyes, quien otorga la sabiduría a los sabios y la ciencia a los inteligentes.


El árbol creció y se hizo fuerte; su copa llegaba hasta el cielo, y se veía desde los confines de la tierra.


Puesto que en él, en Daniel, llamado Baltasar por el rey, se halló un espíritu extraordinario y ciencia y perspicacia para la interpretación de los sueños, revelación de los enigmas y solución de los problemas, que se llame ahora a Daniel y él dará la interpretación'.


Daniel tomó entonces la palabra y dijo al rey: 'Sean para ti tus dones y da tus regalos a otro, pues de todos modos leeré al rey la escritura y le daré a conocer su interpretación.


Él libra y salva y obra señales y prodigios en el cielo y en la tierra. Él es quien libró a Daniel de las garras de los leones'.


y oí una voz humana en medio del Ulay que gritaba y decía: '¡Gabriel, explícale a éste la visión!'.


La visión de las tardes y de las mañanas que ha sido expuesta, es verdadera. Pero tú guarda en secreto la visión, pues es para días lejanos.'


Pero mira: te vas a quedar mudo y sin poder hablar hasta el día en que se realicen estas cosas, por no haber creído en mis palabras, que se cumplirán a su tiempo'.


Entonces me dice: 'Escribe: dichosos los invitados al banquete de las bodas del Cordero'. Y añadió: 'Éstas son las palabras verdaderas de Dios'.