Yo pondré cerco a Ariel; habrá llanto y lamento, y será para mí como Ariel.
Apocalipsis 19:17 - Biblia Serafín de Ausejo 1975 Vi después un ángel de pie sobre el sol, que gritaba con gran voz a todas las aves que vuelan en lo más alto del cielo: 'Venid, congregaos para el gran festín de Dios; Más versionesBiblia Reina Valera 1960 Y vi a un ángel que estaba en pie en el sol, y clamó a gran voz, diciendo a todas las aves que vuelan en medio del cielo: Venid, y congregaos a la gran cena de Dios, Biblia Nueva Traducción Viviente Después vi a un ángel parado en el sol que les gritaba a los buitres que volaban en lo alto de los cielos: «¡Vengan! Reúnanse para el gran banquete que Dios ha preparado. Biblia Católica (Latinoamericana) Vi luego a un ángel parado sobre el sol, que gritó con voz potente a todas las aves que volaban por el cielo: 'Vengan acá, reúnanse para el gran banquete de Dios. La Biblia Textual 3a Edicion Entonces vi a un ángel que estaba de pie en el sol, y clamó a gran voz, diciendo a todas las aves que vuelan en medio del cielo:° ¡Venid, congregaos para el gran festín de Dios! Biblia Reina Valera Gómez (2023) Y vi a un ángel que estaba en pie en el sol, y clamó a gran voz, diciendo a todas las aves que volaban por medio del cielo: Venid, y congregaos a la cena del gran Dios, Biblia Traducción en Lenguaje Actual Vi entonces que un ángel estaba de pie, en el sol, y que les gritaba a las aves de rapiña que vuelan en lo alto del cielo: «Vengan y reúnanse para la gran cena de Dios. |
Yo pondré cerco a Ariel; habrá llanto y lamento, y será para mí como Ariel.
¿Es una hiena mi heredad para mí, que en torno suyo se congregan las aves de rapiña? Id, juntad todas las fieras del campo, traedlas al banquete.
Sobre sus restos se posan todas las aves del cielo; sobre sus ramas están todas las bestias del campo'.
Vi otro ángel que volaba por lo más alto del cielo. Tenía un evangelio eterno para anunciarlo a los moradores de la tierra, a toda nación, tribu, lengua y pueblo,
Los demás fueron muertos por la espada que salía de la boca del jinete. Y todas las aves se hartaron de sus carnes.
Miré y oí que un águila que volaba en lo más alto del cielo decía con gran voz: '¡Ay, ay, ay de los que habitan sobre la tierra, por causa de los demás toques de trompeta de los tres ángeles que están a punto de tocarla!'.
Y añadió el filisteo a David: 'Acércate, que voy a entregar tu carne a las aves del cielo y a las fieras del campo'.