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Amós 3:8 - Biblia Serafín de Ausejo 1975

Ruge el león: ¿quién no temblará? Habla Yahveh: ¿quién no profetizará?

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Biblia Reina Valera 1960

Si el león ruge, ¿quién no temerá? Si habla Jehová el Señor, ¿quién no profetizará?

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Biblia Nueva Traducción Viviente

El león ha rugido, así que, ¿quién no tiene miedo? El Señor Soberano ha hablado, así que, ¿quién puede negarse a proclamar su mensaje?

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Biblia Católica (Latinoamericana)

Así, como nadie queda impertérrito al oír el rugido del león, así tampoco se negará nadie a profetizar cuando escucha lo que le habla el Señor.

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La Biblia Textual 3a Edicion

Si el león ruge, ¿quién no temerá? Si Adonay YHVH habla, ¿Quién no profetizará?

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Biblia Reina Valera Gómez (2023)

Rugiendo el león, ¿quién no temerá? Hablando el Señor Jehová, ¿quién no profetizará?

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Biblia Traducción en Lenguaje Actual

Si el león ruge, todo el mundo tiembla de miedo. Si nuestro Dios habla, todo profeta tiene que hablar.

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Otras versiones



Amós 3:8
17 Referencias Cruzadas  

¡Oh, mi pueblo trillado, grano de mi era! Lo que oí de Yahveh Sebaot, Dios de Israel, os lo anuncio.


Así me ha dicho Yahveh: 'Como ruge el león o el cachorro por su presa, cuando contra él se da cita una turba de pastores, y a sus voces no se asusta ni cede ante su multitud, así bajará Yahveh Sebaot a guerrear sobre el monte Sión y sobre su collado'.


Pensé: 'No me acordaré más de él, no hablaré más en su nombre'. Pero había en mi corazón como un fuego abrasador, encerrado en mis huesos; me esforzaba en contenerlo, pero no podía.


Jeremías habló a todos los príncipes y a todo el pueblo, diciéndoles: 'Yahveh me ha enviado a profetizar contra este templo y contra esta ciudad todas las palabras que habéis oído.


'Aquel día haré que brote el poder de la casa de Israel, y a ti te daré la facultad de hablar en medio de ellos; y así sabrán que yo soy Yahveh.'


Dijo: 'Yahveh ruge desde Sión, da voces desde Jerusalén: se agostan los pastizales de los pastores, se deseca la cumbre del Carmelo'.


Pero vosotros hacíais beber vino a los nazireos, y a los profetas disteis esta orden: '¡No profeticéis!'.


¿Ruge el león en la selva si no hay una presa para él? ¿Alza el cachorro su rugido en el cubil si no ha cazado?


Nosotros no podemos dejar de decir lo que hemos visto y oído'.


'Id, presentaos en el templo y hablad al pueblo todas estas palabras de vida'.


Pedro y los apóstoles respondieron: 'Hay que obedecer a Dios antes que a los hombres.


Pues anunciar el evangelio no es para mí motivo de gloria; es un deber que me incumbre. ¡Y ay de mí, si no anuncio el evangelio!


Pero uno de los ancianos me dice: 'Deja de llorar; que ha vencido el león de la tribu de Judá, la raíz de David, para abrir el rollo y sus siete sellos'.