Los criados de Absalón hicieron con Amnón lo que les había ordenado Absalón. Entonces se levantaron todos los hijos del rey y, montando cada uno su mulo, se dieron a la fuga.
2 Samuel 18:9 - Biblia Serafín de Ausejo 1975 Absalón se encontró casualmente frente a los servidores de David. Iba montado sobre un mulo. Y al pasar el mulo bajo el ramaje de una gran encina, se le enredó a Absalón la cabellera en la encina y se quedó suspendido entre el cielo y la tierra, mientras el mulo en que iba montado siguió adelante. Más versionesBiblia Reina Valera 1960 Y se encontró Absalón con los siervos de David; e iba Absalón sobre un mulo, y el mulo entró por debajo de las ramas espesas de una gran encina, y se le enredó la cabeza en la encina, y Absalón quedó suspendido entre el cielo y la tierra; y el mulo en que iba pasó delante. Biblia Nueva Traducción Viviente Durante la batalla, Absalón se cruzó con algunos hombres de David. Trató de escapar en su mula, pero al pasar cabalgando debajo de un gran árbol, su cabello se enredó en las gruesas ramas. La mula siguió y dejó a Absalón suspendido en el aire. Biblia Católica (Latinoamericana) Los hombres de David hallaron a Absalón por casualidad; iba montado en su mula y ésta pasó debajo de las ramas de una gran encina. Sus cabellos se enredaron en la encina y quedó colgando entre el cielo y la tierra mientras la mula seguía su carrera. La Biblia Textual 3a Edicion Y Absalón se encontró ante los siervos de David. Y Absalón iba montado en un mulo, y al pasar el mulo por debajo del ramaje de un gran roble, se le enredó fuertemente la cabeza en el roble, y quedó suspendido entre los cielos y la tierra, y el mulo que tenía debajo de sí, siguió adelante. Biblia Reina Valera Gómez (2023) Y se encontró Absalón con los siervos de David: e iba Absalón sobre un mulo, y el mulo entró por debajo de las ramas espesas de una gran encina, y se le enredó la cabeza en la encina, y quedó entre el cielo y la tierra; y el mulo en que iba siguió adelante. Biblia Traducción en Lenguaje Actual Cuando Absalón se enfrentó a los hombres de David, iba montado en una mula. De repente, al pasar por debajo de un gran árbol, se le atoró la cabeza entre las ramas y se quedó colgado mientras que la mula siguió corriendo. |
Los criados de Absalón hicieron con Amnón lo que les había ordenado Absalón. Entonces se levantaron todos los hijos del rey y, montando cada uno su mulo, se dieron a la fuga.
Cuando se cortaba el cabello -y lo hacía cada año, porque le pesaba demasiado y se lo tenía que cortar- su cabellera llegaba a pesar doscientos siclos según el peso real.
Cuando Ajitófel vio que no se había seguido su consejo, aparejó el asno, emprendió el camino y se fue a su casa, a su ciudad; después de disponer de sus cosas, se ahorcó y murió. Fue sepultado en el sepulcro de su padre.
Un hombre lo vio y se lo avisó a Joab, diciéndole: 'He visto a Absalón colgado de una encina'.
Exclamó entonces Joab: 'No voy a estar así esperando delante de ti'. Y tomando tres dardos en la mano, se los clavó en el corazón a Absalón, que aún estaba vivo, colgado del ramaje de la encina.
Se extendió la lucha por toda aquella región, y hubo aquel día mas gente devorada por el bosque que por la espada.
Quien desprecia al padre y a la madre, verá morir su lámpara en densas tinieblas.
Al hijo que se burla de su padre y desprecia la vejez de su madre, los cuervos le sacarán los ojos, lo devorarán los aguiluchos.
Quien huya del terror caerá en la trampa; quien suba de la trampa será prendido en la traba, pues traeré esto a Moab el año de su castigo -oráculo de Yahveh-.
Entonces él arrojó las monedas de plata contra el templo, se marchó y se ahorcó.
Pues Moisés mandó: Honra a tu padre y a tu madre; y también: Quien maldiga a su padre o a su madre morirá sin remisión.
Cristo nos rescató de la maldición de la ley haciéndose maldición por nosotros, pues está escrito: Maldito todo el que es colgado de un madero.
pero no permitirás que su cadáver pase la noche en el árbol, sino que sin falta lo enterrarás ese mismo día; pues un hombre colgado de un árbol es una maldición de Yahveh, y no has de mancillar la tierra que Yahveh, tu Dios te va a dar en herencia.
Maldito el que desprecie a su padre o a su madre. Y todo el pueblo dirá: Amén.
Maldito el que yaciere con la mujer de su padre, pues descubre el borde del manto de su padre. Y todo el pueblo dirá: Amén.