Se llevó de allí todos los tesoros del templo de Yahveh y los del palacio real y destrozó todos los objetos de oro que Salomón, rey de Israel, había fabricado para el santuario de Yahveh, conforme a lo que Yahveh había anunciado.
2 Crónicas 4:19 - Biblia Serafín de Ausejo 1975 Hizo también todos los restantes utensilios del templo de Dios: el altar de oro, las mesas sobre las que se ponían los panes de la presencia, Más versionesBiblia Reina Valera 1960 Así hizo Salomón todos los utensilios para la casa de Dios, y el altar de oro, y las mesas sobre las cuales se ponían los panes de la proposición; Biblia Nueva Traducción Viviente Salomón también hizo todo el mobiliario para el templo de Dios: el altar de oro; las mesas para el pan de la Presencia; Biblia Católica (Latinoamericana) Salomón hizo todos los objetos destinados a la Casa de Dios: el altar de oro, las mesas para los panes de la Ofrenda, La Biblia Textual 3a Edicion Así hizo Salomón todos los utensilios que estaban en la Casa de Dios, así como el altar de oro° y las mesas sobre las que se colocaba el pan de la proposición;° Biblia Reina Valera Gómez (2023) Así hizo Salomón todos los utensilios para la casa de Dios, y el altar de oro, y las mesas sobre las cuales se ponían los panes de la proposición; Biblia Traducción en Lenguaje Actual Salomón también mandó hacer todos los utensilios que había en el templo de Dios. Los de oro puro eran: el altar, la mesa de los panes para Dios, los diez candelabros del Lugar Santísimo, las figuras de flores, las lámparas, las tenazas, las copas, las tijeras para cortar mechas, las vasijas, los cucharones, los incensarios, las bisagras de las puertas del Lugar Santísimo, y las bisagras de la puerta de la entrada principal del edificio. |
Se llevó de allí todos los tesoros del templo de Yahveh y los del palacio real y destrozó todos los objetos de oro que Salomón, rey de Israel, había fabricado para el santuario de Yahveh, conforme a lo que Yahveh había anunciado.
el peso de oro para cada una de las mesas de la presencia, y el peso de plata para las mesas de plata;
Yo voy a construir un templo al nombre de Yahveh, mi Dios, para consagrárselo a él, para quemar incienso aromático ante él, para presentar continuamente ante él los panes de la presencia y para ofrecerle holocaustos diarios, mañana y tarde, y en los sábados, en los novilunios y en las solemnidades de Yahveh, nuestro Dios; y esto se hará para siempre en Israel.
A la vuelta del año, el rey Nabucodonosor mandó que lo llevaran a Babilonia, juntamente con objetos preciosos del templo de Yahveh, y nombró rey de Judá y Jerusalén a Sedecías, hermano de su padre.
Se llevó a Babilonia todos los objetos del templo de Dios, grandes y pequeños; los tesoros del templo de Yahveh y los del rey y de sus jefes.
Hizo, además, diez mesas y las puso también en el lugar santo, cinco a la derecha y cinco a la izquierda. También hizo cien tazas de oro.
Dentro de dos años haré devolver a este lugar todos los objetos del templo de Yahveh que Nabucodonosor, rey de Babilonia, tomó de este lugar para llevarlos a Babilonia.
Te has alzado contra el Señor del cielo; has hecho que te trajeran los vasos de su casa, y habéis bebido vino en ellos tú y tus magnates, tus mujeres y tus concubinas; has venerado a los dioses de plata y de oro, de bronce, de hierro, de madera y de piedra, que no ven, ni oyen, ni entienden, y no has glorificado al Dios que tiene en su mano tu hálito vital y todos tus caminos.
que entró en la casa de Dios y comió los panes ofrecidos a Dios, a pesar de que ni a él ni a sus compañeros les era lícito comerlos, sino sólo a los sacerdotes?
Vino otro ángel y se puso en pie, junto al altar, con un incensario de oro. Se le dio gran cantidad de incienso para que lo ofreciese, junto con las oraciones de todo el pueblo santo, sobre el altar de oro que está delante del trono.
Tocó el sexto ángel. Y oí una voz que salía de las cuatro esquinas del altar de oro que está delante de Dios