Ni tan siquiera me dejaste besar a mis hijos y a mis hijas. En verdad has obrado neciamente.
1 Samuel 13:13 - Biblia Serafín de Ausejo 1975 Replicó Samuel a Saúl: 'Te has comportado como un necio. No has observado el mandato que Yahveh, tu Dios, te impuso. Yahveh estaba dispuesto a confirmar tu realeza sobre Israel para siempre. Más versionesBiblia Reina Valera 1960 Entonces Samuel dijo a Saúl: Locamente has hecho; no guardaste el mandamiento de Jehová tu Dios que él te había ordenado; pues ahora Jehová hubiera confirmado tu reino sobre Israel para siempre. Biblia Nueva Traducción Viviente —¡Qué tontería! —exclamó Samuel—. No obedeciste al mandato que te dio el Señor tu Dios. Si lo hubieras obedecido, el Señor habría establecido tu reinado sobre Israel para siempre. Biblia Católica (Latinoamericana) Samuel le dijo: 'Te has portado como un tonto: no cumpliste la orden que te había dado Yavé tu Dios cuando te dijo que te haría rey de Israel para siempre. La Biblia Textual 3a Edicion Y Samuel dijo a Saúl: ¡Has actuado neciamente! No has guardado el mandamiento que YHVH tu Dios te ordenó, pues ahora YHVH hubiera confirmado tu reino sobre Israel para siempre. Biblia Reina Valera Gómez (2023) Entonces Samuel dijo a Saúl: Locamente has hecho; no guardaste el mandamiento de Jehová tu Dios, que Él te había ordenado; pues ahora Jehová hubiera confirmado tu reino sobre Israel para siempre. Biblia Traducción en Lenguaje Actual Pero Samuel le dijo: —¡Estás loco! Si hubieras obedecido la orden de tu Dios, tu reino habría durado para siempre. |
Ni tan siquiera me dejaste besar a mis hijos y a mis hijas. En verdad has obrado neciamente.
Pero a David le remordía el corazón por haber hecho el censo del pueblo y dijo a Yahveh: 'He cometido un gran pecado en lo que he hecho. Perdona, pues, ahora, oh Yahveh, la falta de tu siervo, porque he obrado muy neciamente'.
Él le respondió: 'No soy yo el que trae calamidades a Israel, sino tú y la casa de tu padre, porque habéis abandonado los mandamientos de Yahveh, y os habéis ido tras de los baales.
Ajab dijo a Elías: '¡Otra vez a mi encuentro mi enemigo!'. Él le respondió: 'Sí; otra vez a tu encuentro. Por haberte vendido para hacer el mal a los ojos de Yahveh,
Así murió Saúl, por haber prevaricado contra Yahveh, pues no cumplió la palabra de Yahveh y, además, consultó a la nigromante.
Porque los ojos de Yahveh recorren toda la tierra para fortalecer a los que se le entregan con entero corazón. Neciamente has procedido esta vez. Por eso desde ahora habrá guerras contra ti'.
Le salió al encuentro Jehú, hijo de Jananí, el vidente, y dijo al rey Josafat: '¿Por qué tienes tú que prestar ayuda al impío y amar a los que odian a Yahveh? Por eso viene sobre ti la cólera de Yahveh.
Según su prudencia es estimado el hombre; el de perverso corazón cae en el desprecio.
La necedad del hombre tuerce su camino; contra Yahveh se irrita su corazón.
pero si hace lo que es malo a mis ojos y no escucha mi voz, entonces me arrepiento del bien que había decretado hacerle.
Pero Ana no subió, porque dijo a su marido: 'Cuando el niño haya sido destetado, lo llevaré yo y será presentado ante Yahveh, para que se quede allí para siempre'.
me dije: 'Ahora van a bajar los filisteos contra mí a Guilgal, sin haber aplacado yo a Yahveh'. Así que me vi forzado a ofrecer el holocausto'.
'Me arrepiento de haber constituido rey a Saúl, porque se ha apartado de mí y no ha ejecutado mis órdenes'. Afligióse Samuel y pasó toda la noche clamando a Yahveh.
Pero Samuel replicó: '¿Acaso se complace Yahveh en los holocaustos y en los sacrificios tanto como en la obediencia a la voz de Yahveh? Mira: la obediencia es mejor que el sacrificio, y la docilidad mejor que el sebo de carneros.
Le dijo entonces Samuel: 'Hoy ha rasgado Yahveh de ti el reino de Israel, para entregárselo a otro mejor que tú.
Yahveh dijo a Samuel: '¿Hasta cuándo vas a estar lamentándote por Saúl, una vez que yo lo he rechazado para que no sea rey de Israel? Llena tu cuerno de aceite y vete adonde te envío, a la casa de Jesé, de Belén, porque he visto entre sus hijos un rey para mí'.
Respondió Saúl: 'He pecado. Vuélvete, hijo mío, David, pues no te volveré a hacer mal, ya que mi vida ha sido hoy preciosa a tus ojos. He obrado como un insensato y me he engañado por completo'.