El rey de Israel y Josafat, rey de Judá, estaban sentados cada uno en su trono, con vestiduras reales, en la era que hay a la entrada de la puerta de Samaría, mientras todos los profetas, delante de ellos, se entregaban a sus trances proféticos.
1 Reyes 22:9 - Biblia Serafín de Ausejo 1975 Llamó entonces el rey de Israel a un eunuco y le dijo: 'Tráeme en seguida a Miqueas, hijo de Yimlá'. Más versionesBiblia Reina Valera 1960 Entonces el rey de Israel llamó a un oficial, y le dijo: Trae pronto a Micaías hijo de Imla. Biblia Nueva Traducción Viviente De modo que el rey de Israel llamó a uno de sus funcionarios y le dijo: —¡Rápido! Trae a Micaías, hijo de Imla. Biblia Católica (Latinoamericana) El rey de Israel llamó a un servidor y le dijo: 'Anda en seguida a buscar a Miqueas, hijo de Jimla'. La Biblia Textual 3a Edicion Entonces el rey de Israel llamó a cierto eunuco y le ordenó: ¡Trae pronto a Micaías ben Imla! Biblia Reina Valera Gómez (2023) Entonces el rey de Israel llamó a un oficial, y le dijo: Trae pronto a Micaías, hijo de Imla. Biblia Traducción en Lenguaje Actual Entonces el rey de Israel llamó a un oficial y le dijo: —Trae pronto a Micaías hijo de Imlá. |
El rey de Israel y Josafat, rey de Judá, estaban sentados cada uno en su trono, con vestiduras reales, en la era que hay a la entrada de la puerta de Samaría, mientras todos los profetas, delante de ellos, se entregaban a sus trances proféticos.
El rey de Israel respondió a Josafat: 'Queda todavía un hombre por medio del cual se puede consultar a Yahveh; pero yo siento aversión hacia él, porque nunca me profetiza bienes, sino solamente males. Es Miqueas, hijo de Yimlá'. Josafat le dijo: 'No hable el rey así'.
Levantó él los ojos hacia la ventana y gritó: '¿Quién está conmigo? ¿Quién?'. Se asomaron a mirar dos o tres eunucos
Llamó entonces el rey de Israel a un eunuco y le dijo: 'Tráeme en seguida a Miqueas, hijo de Yimlá'.
Y tus hijos, los que salgan de ti, los que tú engendres, serán llevados a Babilonia para que sean eunucos en el palacio del rey de Babilonia'.
Al cabo del tiempo que el rey había fijado para que le fueran presentados, el jefe de los eunucos los llevó ante Nabucodonosor.