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1 Corintios 9:21 - Biblia Serafín de Ausejo 1975

Con los que están sin la ley, me he hecho como el que está sin la ley -yo que no estoy sin la ley de Dios, sino que estoy con la ley de Cristo-, para ganar a los que están sin la ley.

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Biblia Reina Valera 1960

a los que están sin ley, como si yo estuviera sin ley (no estando yo sin ley de Dios, sino bajo la ley de Cristo), para ganar a los que están sin ley.

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Biblia Nueva Traducción Viviente

Cuando estoy con los gentiles, quienes no siguen la ley judía, yo también vivo independiente de esa ley para poder llevarlos a Cristo; pero no ignoro la ley de Dios, obedezco la ley de Cristo.

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Biblia Católica (Latinoamericana)

Con los que no estaban sujetos a la Ley me comporté como quien no tiene ley --en realidad no estoy sin ley con respecto a Dios, pues Cristo es mi ley--. Pero yo quería ganar a los que eran ajenos a la Ley.

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La Biblia Textual 3a Edicion

a los que están sin ley, como sin ley (no estando yo sin ley de Dios, sino en la ley del Mesías), para ganar a los que están sin ley.

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Biblia Reina Valera Gómez (2023)

a los que están sin ley, como si yo estuviera sin ley (no estando yo sin ley a Dios, mas bajo la ley a Cristo), para ganar a los que están sin ley.

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Biblia Traducción en Lenguaje Actual

Y cuando estoy con los que no obedecen la ley de Moisés, vivo como uno de ellos, para ayudarlos a creer en Cristo. Esto no significa que yo no obedezca la ley de Dios. Al contrario, la obedezco, pues sigo la ley de Cristo.

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Otras versiones



1 Corintios 9:21
22 Referencias Cruzadas  

Correré por los caminos de tu ley, pues tú ensanchas mis entrañas.


que el Espíritu Santo y nosotros hemos decidido no imponeros otra carga, fuera de éstas que son indispensables:


Según iban recorriendo las ciudades, les iban informando de los decretos aprobados por los apóstoles y ancianos de Jerusalén para que se guiaran por ellos.


Por lo que se refiere a los gentiles que han abrazado la fe, ya les hemos escrito ordenándoles que se abstengan de lo inmolado a los ídolos, de la sangre, de lo estrangulado y de la impureza'.


Efectivamente, cuantos pecaron fuera de la ley, fuera de la ley perecerán. Y cuantos pecaron dentro de la ley, por la ley serán juzgados.


Y así, los gentiles, que no tienen ley, cuando observan, por impulso de la naturaleza, lo que la ley ordena, vienen a convertirse, a pesar de no tener ley, en ley para sí mismos.


Porque, en lo íntimo de mi ser, me complazco en la ley de Dios;


¡Gracias sean dadas a Dios, por medio de Jesucristo nuestro Señor! Así pues, yo mismo, con la mente, sirvo a la ley de Dios; pero con la carne, a la ley del pecado.


a fin de que lo mandado por la ley se cumpla en nosotros, los que caminamos, no según la carne, sino según el Espíritu.


Sólo esto quiero saber de vosotros: ¿recibisteis el Espíritu por las obras de la ley o por la aceptación de la fe?


Ayudaos los unos a llevar las cargas de los otros, y así cumpliréis la ley de Cristo.


Ésta será la alianza que yo sellaré con la casa de Israel, después de aquellos días -dice el Señor-: mis leyes pondré en su conciencia y las escribiré en su corazón; yo seré su Dios, y ellos serán mi pueblo.